Muchos padres pueden alardear de los logros académicos, las posesiones o la belleza física de sus hijos, pero tú alardea antes que nada de la buena persona en la que se ha convertido tu hijo

La mayor dicha para una madre es que su familia sea feliz y son capaces de darlo todo para que así suceda, dando todo lo que tienen a su alcance. La felicidad vienen acompañada de optimismo y esperanza. Familia siempre tratará de brindarte bienestar como tu amiga, confidente, consejera y aliada.

La familia son quienes estuvieron y estarán contigo en las buenas y en las malas. El poder apreciar el consejo de un padre, el abrazarle y sentir que todo estará bien es una sensación única y a veces tan efímera que se siente como si fuera un instante.

Solo hay algo que a los padres les ocupa: la felicidad de su familia. Únicamente quieren por encima de todo que puedan alcanzar la plenitud y no importa el cómo, casi siempre lograrán lo que necesitas para tu crecimiento. ¿Y cómo hacerlo? Reconociendo a tus hijos, sobrinos o nietos y mostrándoles que son buenas personas.

Aprende a reconocer que eres buena persona

Muchas veces la gente se pierde y no reconoce sus capacidades y esto los lleva crear falsas imágenes. Ya sea que tengas sobrinos o niños en la familia, la mejor forma de que sean buenas personas es hacérselos saber. Y quizá como adulto esta información podría ser útil para ti, porque siempre hay que reconocer lo bueno que tenemos:

  • Disfruta del bien de sentirte querido. Cuando tengas la oportunidad de sentirte visto, escuchado, apreciado, querido, valorado o amado, tómate una docena de segundos o más para saborear esta experiencia, dejando que llene tu mente y tu cuerpo, hundiéndote en él mientras se hunde en ti.
  • Reconoce la bondad en tus actos de pensamiento, palabra y obra. Estos incluyen intenciones positivas, poner freno a la ira , refrenar los impulsos adictivos, extender la compasión y la ayuda a los demás, valor y determinación, amor, coraje, generosidad , paciencia y la voluntad de ver e incluso nombrar la verdad, sea lo que sea.

Sé un ejemplo

Siente la bondad en el centro de tu ser. Esta es una honestidad y benevolencia fundamentales. Está ahí dentro de todos, no importa cuán oscurecido. Puede sentirse íntimo, impersonal, quizás sagrado. Una fuerza, una corriente, un manantial en tu corazón.

Ver la bondad en los demás. Reconocer su bondad te ayudará a sentir la tuya. Observe todos los días pequeños actos de justicia, amabilidad y esfuerzo honorable en los demás. Siente las capas más profundas detrás de los ojos, los anhelos internos de ser decente y amoroso, de contribuir, de ayudar en lugar de dañar.

Aprender que vivimos en un mundo donde hay cosas que no podemos controlar y esforzarnos por aquellas que podemos cumplir, una lección que los padres se han grabado a fuego. Ahora es tu turno de compartir y reconocer la bondad de tus hijos, nietos, sobrinos en un mundo que necesita mejores personas.

Fuente