Nos da miedo que nuestros hijos sean víctimas de abuso sexual, pero no les enseñamos a cómo defenderse y denunciarlo.

A las mamás nos preocupa que nuestros hijos vayan a ser víctimas de abuso sexual, ya que sabemos que desgraciadamente es algo que sucede mas de lo que desearíamos, mas de lo que debería. Es un tema complejo pero que me parece que es importante reflexionar al respecto. Empezando por entender qué es abuso sexual.

Recuerdo haber leído una invitación a un congreso de importantes asociaciones psicoanalíticas donde lo definían como un acto donde una de las partes no daba su consentimiento. ¡Qué horror, que barbaridad! Pensé yo, que instituciones serias definan así el abuso sexual. También pensé en casos clínicos, si una pequeña de 5 años no le dice a su padre que no la toque, ¿no es abuso?

Si una mayor de edad de 20 años, con síndrome de Down, no le dice que no a su tío, ¿no es abuso? Por supuesto que sí, infame, despreciable, condenable, abuso… un delito. En otra ocasión ví un video destinado a prevenir el abuso sexual que les enseñaba a los niños qué hacer ante tal situación. En este, el acosador era un dibujo de un hombre feo y obscuro, casi chango.

¡Qué terrible! Pensé yo, muchas veces, la mayoría de hecho, el pederasta y agresor sexual es alguien cercano y hasta querido por el niño. 

Abuso Infantil: Aprender a hablar y decir no

Por eso hay que hablar con los niños. Hay que explicarles que su cuerpo tiene partes privadas que son las que tapa el traje de baño. Que absolutamente ningún adulto puede tocar sus partes íntimas, sólo el doctor si es que algo le pasa y lo tiene que revisar.https://d-3624307368763238629.ampproject.net/2207071723000/frame.html

Pero que en ese caso estarán mamá y/o papá con él. Pero fuera de eso no importa si es el tío favorito, el amigo de la familia juguetón, nadie puede tocar sus partes privadas. Que, si eso sucediera, él o ella tienen que gritar fuerte ¡NO, no me toques! Y correr para alejarse de ahí y contárselo a un adulto de su confianza. 

Como los pederastas son muy hábiles, los amenazan exigiéndoles que guarden el secreto. Es importante explicarles que hay secretos buenos y secretos malos. Los secretos buenos llegan un momento en que ya los decimos y todos nos ponemos contentos. Como cuando compramos un regalo sorpresa para papá.

Los secretos malos no se dicen y nos hacen sentir mal. Si alguien le pide guardar un secreto que lo hace sentir mal es muy importante que lo cuente a quién le tenga confianza. Si nos preocupa el tema del abuso sexual, es mejor ocuparnos hablando con nuestros hijos.

Si les explicas en estos términos ellos entienden perfecto. La información los fortalece para así evitar que sean víctimas de algún enfermo perverso.

Autora: Laura Elena Gerdingh

Fuente