Para hacer un certero Diagnóstico de Personalidad Grafológico, tendremos que echar mano de las 8 Leyes Grafológicas de Interpretación, Dimensión, Forma, Inclinación, Dirección, Velocidad, Continuidad, Presión y Orden. 

Por Zuleyka Franco

Dentro de la Grafología podemos decir que las “letras sobrias” son aquéllas que no tienen otro rasgo que el que debe ser, sin adornos, sin lazos, sin globos y con la claridad y proporción justa.  Podemos encontrar la letra Simplificada, la Sobria, la Sencilla, entre alguna otra sin embargo, las características que dan este tipo de letra, pueden ser tan variantes como la composición de ellas, una cosa es que la escritura sea sobria y otra la forma de ella.

Así, podemos encontrar algunas combinaciones interesantes dentro de las letras sobrias, las cuales pueden entrar dentro de las personalidades más transparentes que podamos encontrar, ya que esta letra se caracteriza precisamente por no adornar sus actitudes ni su personalidad, siendo tal cual se muestra ante los demás así como en su entorno más íntimo.

Las letras sobrias son sencillas, sin adornos o trazos superfluos o innecesarios y cuando las proporciones entre altura y anchura son moderadas y los espacios entre letras y palabras mantienen la distancia que permitan una legibilidad correcta.  En la “Escritura Sobria”, el pensamiento está influido por la razón y por la esencia, no por la existencia subjetiva de las cosas, su juicio es equilibrado y justo y el pensamiento reflexivo, ponderado, claro y objetivo, se decide siempre por la mejor opción, después de haber pensado los pros y los contras.  

Generalmente las personas que tienen este tipo de letra están dotadas de una buena memoria y de una lógica selectiva en todas sus actuaciones, son prudentes pero suelen tener una personalidad introvertida. Su sexualidad está canalizada, no se siente libre en ese aspecto más que con la pareja elegida y dentro de límites de comportamiento correctos.  Klages asigna a la letra sobria como la sagacidad crítica, la capacidad teórica y la fuerza de entendimiento.

Pero como todas las cosas buenas, también existen las malas, y las letras sobrias en un sentido “negativo”, se tornarán a una falta de imaginación y de intuición (Klages), además de presentar timidez, achicamiento (dificultad de expansión), su introversión sería un factor determinante para coartar sueños y metas. Preocupémonos cuando las letras sobrias estén acompañadas de ángulos, sean secas y rígidas, porque indicarán fanatismo, frialdad, intransigencia moralista y rigidez mental; y en casos extremos, el sujeto puede ser incapaz de conmoverse ante el dolor ajeno y ante injusticias que pudiera cometer (sequedad de sentimientos). 

La “Escritura Sencilla” también forma parte o se asocia con la Sobria, y es que también estas letras están desprovistas de adornos y trazos innecesarios y superfluos.  La sencillez es un modo de conducta espontaneo y natural, que caracterizan a los que desprecian la ostentación, las complicaciones o falsedades tanto en la relación del Yo con el Tú, en la relación del Yo con el trabajo, y por supuesto en toda relación donde intervengan afectos íntimos.

La sencillez es la enemiga número uno del lujo, de la pomposidad, de la falsa etiqueta y los cumplidos excesivos; del fingimiento, de la simulación y de las falsas apariencias.  Es un buen signo de madurez psicológica, de adaptación reflexiva y prudente, de ausencia de segundas intenciones.  

Desprecia las deslealtades y cualquier tipo de intrigas, prevalece la moderación y la sobriedad, el buen criterio y el claro sentido de lo que es “tuyo” y lo que es “mío” (integridad moral).  La escritura sencilla repercute sobre la actividad mental creando un juicio objetivo  claro, en el que se separa lo esencial de lo secundario.

En su sentido “negativo”, la sencillez en las letras puede señalar un retardo en la madurez psicológica e indicar una actividad mental parcial, poco perspicaz en algunos aspectos.  Si a una escritura sencilla le sumamos lentitud y monotonía, el sujeto carecerá de capacidad imaginativa y será simple  con indiferencia afectiva.

En ambos casos para hacer un certero Diagnóstico de Personalidad Grafológico, tendremos que echar mano de las 8 Leyes Grafológicas de Interpretación, Dimensión, Forma, Inclinación, Dirección, Velocidad, Continuidad, Presión y Orden.  Siendo en todos los casos, una combinación de características las que proporcionen la Personalidad de una persona tanto en lo Social y Profesional, como en lo Íntimo.

Resumiendo, las Letras Sobrias o Simples, son muy parecidas, y ya lo dice su nombre, serán personas que mantengan la sencillez y sobriedad en su conducta y forma de ser, así como estar libres de falsas poses, elocuencias, agrandamientos, egocentrismos y problemas.

Si conoces a personas con estos tipos de letras, puedes estar seguro que  como se presentan es como son, nunca tendrán la necesidad de aparentar  cosas diferentes, no querrán reflectores, ni llamar la atención, estarán libres de complejos de inferioridad  (pueden ser introvertidos, más no sentirse inferiores), y sus gustos serán igual de sencillos y sobrios que ellos.  

Si la letra es sobria o sencilla pero con “trazos curvos”, podrás esperar gentileza, amabilidad, buen trato y educación aparte de las características anteriores.  Si por el contrario la letra es sobria o sencilla pero con “trazos curvos”, podrás esperar que el sentido negativo salga a la luz y sean cortantes, mal encarados, sin filtros y tal vez se asomen rasgos de indiferencia, rigidez y hasta un toque de violencia (dependiendo de qué tan angulosos sean los trazos).

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