La crianza es un proceso que prepara a nuestros hijos para la independencia.

A medida que los niños entran en la primera infancia, su mundo comienza a expandirse. Se harán más independientes, y comenzarán a prestar más atención a los adultos y los niños que están fuera de la familia. Querrán explorar y preguntar más sobre las cosas a su alrededor. Su interacción con familiares y aquellos que los rodean los ayudarán a moldear su personalidad, y a definir sus propias maneras de pensar y actuar.

Y todo ese proceso de formación de hábitos y virtudes, habilidades de convivencia, conciencia del otro, así como comprensión de los derechos, deberes y obligaciones, empieza en el hogar.

Enseñar, no entrenar, en la colaboración con las diferentes tareas del hogar, para hacer de éste un lugar donde todos podamos vivir felices, debe de iniciar desde la primera infancia. por supuesto, las tareas deben ser adecuadas a las capacidades de cada edad y de preferencia, ser acordadas entre todos los miembros de la familia, con la guía de los padres.

Es muy importante que no se vean las tareas que a cada quien le tocan como una ayuda o favor hacia la madre, aun en los casos en los que mamá no tenga un trabajo fuera de casa.

Aquí algunas ideas para que los niños asuman con gusto las tareas que le toquen en casa:

Permitamos que ayude con tareas sencillas cuando el niño es muy pequeño, para que no cause frustración y una actitud de rechazo.

  1. Jugar con él contribuye a la escucha, para hacer acuerdos y respetarlos.
  2. Procurar ser claro con lo que se solicita.
  3. Explicar lo que se espera haciéndolo para que nos vea.
  4. No reaccionar con enojo si el niño comete algún error, mejor es corregir con cariño, y reconocer lo que hizo bien.
  5. Hacerle ver que la colaboración de todos los que viven en una casa es una obligación y cada uno debe cumplir su parte de las tareas.
  6. Concientizar a los niños de que el orden y la limpieza sirven para que todos vivamos más felices y sanos.
  7. Tanto papá como mamá debemos predicar con el ejemplo. El hecho de que alguno o ambos trabajen fuera de casa no es una justificación para evadir la colaboración en el hogar, Sólo hay que repartirlas de acuerdo con las agendas.
  8. No convertir la casa y los objetos en los protagonistas. Lo importante somos las personas. La casa debe servir a las personas que viven en ésta y no las personas a la casa. No es lo mismo el orden y la limpieza que la neurosis.

Tareas del hogar que podrían llevar los peques según su edad:

Entre 2 y 3 años

Con estas edades, los niños son demasiado pequeños para realizar tareas domésticas complicadas, pero ya pueden empezar a colaborar en algunas actividades sencillas. De esta forma se irán acostumbrando desde pequeños a ayudar en casa.

Ejemplos de posibles tareas:

  • Llevar su ropa sucia a la cesta.
  • Recoger los juguetes.
  • Tirar la basura a la papelera correspondiente.
  • Regar algunas plantas
  • Comer solo y llevar los platos si son de plástico.
  • Ayudar a limpiar los líquidos o comida que caiga al suelo.

Entre 4 y 6 años

A esta edad los niños ya tienen más altura y fuerza, y ya son más conscientes de todo lo que les rodea, logrando ser, además, más autónomos.

Ejemplos de posibles tareas:

  • Elegir su propia ropa y vestirse solos.
  • Dar de comer y beber a las mascotas.
  • Poner y recoger la mesa, siempre con supervisión.
  • Ayudar a fregar los platos, siempre con supervisión.
  • Peinarse y asearse solo, dejando claro qué puede y qué no usar.
  • Quitar el polvo de su habitación.
  • Guardar sus juguetes.

Entre 7 y 10 años

Los niños de entre 7 y 10 años ya pueden llevar a cabo tareas aún más complejas, aunque aún necesitarán supervisión adulta en determinadas actividades que requieran más detalle o carga.

Ejemplos de posibles tareas:

  • Hacer la cama solo.
  • Barrer y fregar el suelo.
  • Doblar la ropa y guardarla en el armario.
  • Cocinar platos sencillos con supervisión: Sandwiches, ensaladas, pasta, salchichas…
  • Preparar su mochila para el colegio y la ropa del cole.
  • Levantarse solo por la mañana y arreglarse.

Entre 10 y 12 años

En esta etapa, los niños ya son totalmente conscientes de todo lo que les rodea y son mucho más responsables e independientes, comienzan a tener sus preferencias más definidas.

Es el momento de que empiecen a ayudar en algunas tareas con más responsabilidad y autonomía, como cocinar, bañarse solos o poner una lavadora y encargarse de la mascota.

Ejemplos de posibles tareas:

  • Preparar algunos platos sin supervisión.
  • Pasear al perro.
  • Cuidar de un hermano más pequeño, estando los padres también bajo el mismo techo.
  • Poner una lavadora y colgarla.
  • Poner el lavavajillas.
  • Limpiar el jardín o el patio.
  • Limpiar su habitación: polvo, cama, cristales, suelo…

Más de 12 años

Desde los 12 años, en adelante, los niños ya serán capaces de desarrollar todo tipo de tareas. Deberán ser, en su mayoría, autónomos e independientes.

A todo lo mencionado anteriormente, se le pueden añadir también estas responsabilidades:

  • Sacar la basura.
  • Costura sencilla, como coser botones.
  • Hacer una compra puntual: pan, leche…
  • Limpiar mayores superficies como el salón, la terraza.
  • Ayudar a un hermano pequeño con los deberes.

Es importante añadir, no sustituir

Existen tareas adecuadas para cada tipo de edad, y cada año se deberán ir sumando nuevas, no sustituirlas.

Hay que enseñar a los niños que cada vez tendrán que ir realizando más tareas, que tendrán más responsabilidades, y que tendrán que ir ayudando en más aspectos de la casa.

Eso sí, siempre dejándoles tiempo para jugar y sin forzarles a realizar tareas poco adecuadas.

También es buena idea alternar las tareas para que no se aburran realizando siempre lo mismo.

Beneficios de las responsabilidades del hogar para niños

  • Fomenta la colaboración y la responsabilidad ya que aprenderán a que es labor de todos los integrantes de la familia, el encargarse de las cargas de mantener un hogar. De esta forma, crecerán con un gran sentido de la responsabilidad y sabrán enfrentarse a los distintos escenarios que les deparará la vida adulta.
  • Desarrolla la motricidad dado que van practicando la coordinación, el equilibrio y sus habilidades ojo-mano. Si desde pequeños aprenden a vestirse, hacer la cama… ello estimulará la coordinación de sus extremidades y otras facultades como la sujeción de objetos.
  • Ayuda a crear hábitos sanos que les mantendrá concentrados en cumplir con los objetivos diarios, generando un comportamiento de disciplina idóneo para enfrentarse a la vida.
  • Aumenta su educación y organización pues cuanto más ayuden los niños en las tareas, más educados serán, ya que entenderán lo que significa ser responsable y empatizar con los demás. Adicionalmente a esto, tendrán menos problemas de disciplina cuando crezcan y serán más respetuosos con los demás.
  • Se sentirá orgulloso y seguro de sí mismo pues, al sentirse útil y valorado, el niño desarrollará, además, su autoestima. Cuando el niño vea que ha sido capaz de realizar una tarea por su cuenta, sin ayuda de sus padres, se sentirá muy orgullo de sí mismo y se sentirá motivado para continuar por ese camino.

¿Cómo lograr que nuestros hijos ayuden en las tareas del hogar?

  • Enseñándoles y guiándoles: Es importante explicarle cómo llevar a cabo la tarea y guiarle las primeras veces, para que no se sienta frustrado si no sabe hacerlo. Si se enfada o frustra, sería necesario volvérselo a explicar con paciencia, pero nunca castigándoles ni gritándoles.
  • Crear rutinas dinámicas: mejor no ordenarles a nuestros hijos realizar las mismas tareas domésticas todos los días, ya que al final se aburrirán y acabarán tomándoselo como una obligación más (y ya bastante tienen con el cole). Es preferible crear rutinas dinámicas, alternando las tareas para cada día, o generando un ambiente lúdico que les permita tomárselo como una actividad divertida más.
  • Dejar espacio para el descanso y los juegos: Es importante enseñarles a distribuir bien su tiempo. Es decir, que haya momentos para ayudar en las tareas de casa, pero también para jugar, descansar…
  • Y es que nuestros niños necesitan jugar, imaginar y divertirse para su correcto crecimiento y desarrollo, así que no les forcemos a realizar más tareas de las necesarias al día.

Aplicando estas simples sugerencias, la convivencia en nuestros hogares se llevará de la mejor forma posible, aprovechando el tiempo, además, para enseñarle a nuestros niños a ser responsables en casa.

Foto Flickr

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