Diseñar y equipar las oficinas de cualquier empresa es una tarea compleja. Muchas veces es sencillo caer en estereotipos antiguos que no terminan resultando funcionales ni útiles en la actualidad. 

A su vez, el tamaño es una cuestión primordial. Ya no existen oficinas grandes y espaciosas, sino que la mayoría de los locales donde se asientan las empresas tienen cubículos pequeños y espacios reducidos. 

Por eso, es importante saber de qué manera amoblar nuestra oficina para aprovechar al máximo el espacio disponible y no gastar de más, obteniendo un espacio cómodo y eficiente para nuestra tarea diaria. En esta nota te compartimos algunos consejos básicos para lograrlo.

¿Qué necesitamos para nuestra oficina?

1. Un buen escritorio

Contar con un buen escritorio para computadora es fundamental, tanto como las sillas de oficina que lo acompañen. Debe ser lo suficientemente ancho como para que podamos distribuir nuestras cosas de manera ordenada.

Hay muchos modelos de escritorios: pueden ser escritorios de madera, escritorios de cristal o incluso materiales más nuevos, como plástico. Siempre procuremos que tenga espacio para que la silla oficina encaje cómodamente.

Otro aspecto importante para contemplar a la hora de comprar escritorios son las divisiones. Podemos escoger la cantidad y el tamaño de las divisiones y cajones a nuestro gusto, así como otras características, como incorporar un espacio donde pasar los cables, por ejemplo.

2. Sillas cómodas

Es importante que prestemos atención a la hora de elegir nuestras sillas de oficina, ya que son un elemento fundamental a la hora de equipar la oficina. Existen muchos modelos de sillas de oficina en el mercado, para elegir el que más nos guste. 

Podemos comprar una buena silla ejecutiva para nosotros, donde pasemos la mayor parte del día. A su vez, se puede complementar con algunas sillas de escritorio más sencillas en caso de recibir clientes o colegas en nuestra oficina.

Siempre debemos procurar que los materiales de sillas y escritorios coincidan, para un mejor aspecto visual. Si tenemos escritorios de madera, por ejemplo, podemos comprar cuatro sillas del mismo material haciendo juego.

3. Muebles de almacenamiento

Además de las sillas de escritorio y los escritorios de madera, debemos contar con algún tipo de mueble de almacenamiento. Dependiendo del espacio con el que contemos, podemos optar por un mueble modular o por estantes en la pared, por ejemplo.

Siempre es importante mantener ordenado el espacio de guardado, ya que ayuda al rendimiento laboral de nuestra oficina. Una gran ayuda para esto es comprar muebles con puertas que mantengan oculto el interior.

También debemos adecuar este mueble a la cantidad de elementos que haya que almacenar. Así sabremos si tenemos que optar por una biblioteca grande o nos podemos arreglar bien con solo algunos estantes colgados en la pared.

Si bien puede parecer complejo, equipar una oficina es más sencillo de lo que creemos. Basta con elegir las sillas de escritorio que más nos gusten, agregar un escritorio y una biblioteca y estamos listos para comenzar a trabajar en un espacio armónico y ordenado a nuestro gusto. 

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