Autor: Arq. Alejandro Robles Arias

Entre octubre y noviembre del 2021, en Glasgow, Escocia, tuvo lugar la Conferencia de las Partes en su edición vigésimo sexta, impulsada por las Naciones Unidas, y que ha sido uno de los foros donde se han concretado acuerdos para la mejora del medio ambiente en el planeta.

Se puede establecer que el principal objetivo fue limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados para este siglo, a fin de evitar gran parte de los efectos adversos que el cambio climático traería a nuestras vidas.

Una de las grandes participaciones fue la de India, segundo mayor consumidor de carbón en el mundo, que se comprometió a reducir a cero sus emisiones netas para 2070 y aumentar considerablemente la producción de energía renovable para 2030.

El segundo día de los eventos, 105 países se comprometieron a poner fin a la deforestación y degradación de la Tierra antes de que acabe esta década. Ahí surgió la primera reacción nacional de descontento, ya que en un inicio México decidió no firmar, pero rectificó su postura y lo suscribió a última hora.

Recordemos la importancia de nuestro país en un tema de esta embergadura al ser el onceavo lugar del mundo con mayor área boscosa: 60 millones de hectáreas.

Países como EE.UU, Francia, España, Alemania y Dinamarca anunciaron que alinearán sus economías para alcanzar el objetivo de los 1,5 ºC dejando de invertir en energía de carbón, luego de quitar subsidios a combustibles fósiles y crear un fondo para ayudar a combatir el cambio climático en países subdesarrollados.

Hubo acuerdos para reducir en un 30% las emisiones de metano. Los principales productores de acero, fuente del 7% de las emisiones globales, prometieron reducir sus emisiones antes del 2030.

Desde luego, hubo voces críticas como la de Jennifer Morgan, directora ejecutiva de Greenpeace Internacional, quien está de acuerdo con que han sido malos días para las empresas de combustibles fósiles, aunque no son lo suficientemente malos.

Asimismo, aseguro que dichos acuerdos incluyen lagunas respecto a los verdaderos alcances de las medidas a realizar y aunque se mejora respecto a la situación inicial se demuestra que aún queda un gran trecho por recorrer.

China representó una de las grandes decepciones, ya que no se comprometió a un pico de emisiones ni a la reducción de su uso de carbón.

La primera ministra de Barbados fue contundente al señalar que elevar la temperatura de la Tierra en dos grados es una sentencia de muerte para todas las naciones insulares. 

Esto nos confirma que no basta con “maquillaje verde” sino con acciones profundas que contengan directrices claras y contundentes hacia mejoras considerables de la situación ambiental en nuestro planeta.

Como ha dicho el famoso divulgador David Attenborough (Londres, 1926) “hay unas 4 millones de especies de animales y plantas en el mundo. 4 millones de diferentes soluciones a los problemas de supervivencia”. 
Aprendamos de nuestro mundo, cuidémoslo y demos un espaldarazo a las generaciones por venir, para que éstas aprecien esa diversidad de la vida y belleza de nuestro mundo. 

Fuente: Revista Mira Miraflores

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