Recuerda que las palabras en infancia se nos quedan grabadas en la psique, en el ALMA y el CORAZÓN. Lo que mamá o papá nombra es la verdad absoluta para el niño. 

Cuanto peor tratamos a un niño, peor persona pensará que es. El niño no puede pensar que su madre no le está respetando, pero que en verdad sí merece ser respetado.

Si no le respetamos creerá no ser merecedor de dicho respeto o amor…Si le gritas, si le humillas, si le criticas, si le insultas, si le amenazas… te estás comunicando VIOLENTAMENTE. La comunicación violenta es abuso emocional y nos deja una herida emocional y espiritual (Herida Primaria).

La violencia verbal lástima igual o más que la violencia física. Incluso más al no ser nombrada como tal y parece ser invisible. Cuidemos nuestro tono de voz y cuidemos nuestras palabras.

Si alguna vez tienes una reacción emocional automática contra tu hijo, te invito a disculparte y a explicarle que has sido TU quien se ha descontrolado y que «eso» es algo TUYO y no SUYO… Él no es el responsable de tu descontrol, tu eres la única responsable de lo que haces y dices. Nombra QUÉ te pasa a ti, nombra TU verdadera necesidad y libera a tu hijo de la carga negativa de tu VIOLENCIA.

Autor: Sara Acratart

Fuente: Yvonne Laborda

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