A partir de la pandemia y del aislamiento social, el estudio en casa se volvió un tema de debate. Porque si bien tiene sus beneficios, un hogar está lleno de distracciones que dificultan la concentración de niños y adolescentes.

Como aún no sabemos cuánto va a durar la pandemia, es muy importante crear condiciones favorables para el estudio en casa. Muchos padres y madres temen que sus hijos pierdan el año escolar. En todo caso, en vez de preocuparse, hay que ocuparse.

Este artículo busca llevar tranquilidad en ese sentido. Hay maneras efectivas de generar un ambiente de estudio propicio en el hogar. Claro que no todas las familias y las casas son iguales. Pero está comprobado que ciertas pautas, si se respetan, ayudan a que los estudiantes mejoren su rendimiento escolar. En algunos casos, incluso, superan el que tenían de modo presencial.

Lo cierto es que esta nueva realidad sigue vigente. Y el tiempo pasa, los hijos crecen y tarde o temprano tendrán que salir al mundo y aplicar lo aprendido. Por eso, con el objetivo de que puedan hacerlo de la mejor manera, dejamos estos consejos para estudiar en casa.

Guía integral para el estudio en casa

Lo primero que hay que hacer es organizarse, estipular los horarios y lugares de estudio y recreación y pactar con el resto de la familia que hay que respetarlos. ¿Cómo? Evitando ruidos e interrupciones. Esta circunstancia obliga a cambiar ciertas costumbres, mover cosas y armarse de paciencia.

Crear un espacio de estudio en casa. Es primordial que el lugar para estudiar sea tranquilo y propicie la concentración. Necesita ser creativo y agradable para que aumente la capacidad de recepción del estudiante. 

Zona de estudio cómoda y bien delimitada. Para empezar, una mesa o un escritorio y una silla confortable, favorecen la concentración. Estos elementos son esenciales. Cada uno debe acomodarse a las medidas justas del estudiante. No son recomendables los sillones y menos las camas, porque adormecen y desalientan el estudio en casa. 

Silencio. Evitar los ruidos y las molestias es clave para que el estudio en casa funcione. Puede resultar útil escribir en un pizarrón los horarios. Es algo que tiene que estar pautado de antemano, pero no viene mal dejar por escrito un recordatorio.

Los útiles, siempre a mano. Cuadernos, biromes, calculadoras, libros, todos los materiales de estudio tienen que estar al alcance. De esa manera, no se pierde tiempo yendo a buscarlos, ni aparecen tentaciones en el camino.

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Aire y luz natural. Sentirse a gusto en el espacio es fundamental. Por eso, es importante sentarse cerca de una ventana o del balcón, así la iluminación natural favorece la visión. Si esta es artificial, que sea cálida. La idea es que la vista no se canse después de tantas horas de lectura. Una buena ventilación también ayuda. Un ambiente propicio mejora la capacidad de atención y la resistencia física.

Orden. Se aconseja tener todo el material a disposición, pero no desordenado, ya que no encontrar lo que se necesita quita tiempo y distrae.

Horario y planificación. Lo ideal es estudiar por la mañana, cuando la actividad mental alcanza su máxima potencia y la concentración aumenta. También, pautar un recreo entre cada tarea para recargar energía favorece la actividad. 

Moverse y alimentarse bien. Ante esta situación, hay que encontrar la manera de terminar reconociendo las ventajas de estudiar en casa. Por ejemplo, se puede disfrutar de comidas caseras hechas en el momento y de salir a hacer ejercicio cuando se necesita. Todo en su justa medida, por supuesto.

Estás son algunas orientaciones para apoyar el estudio en casa. Desde ya que no son las únicas a seguir. Cada uno sabe qué circunstancias hogareñas y familiares vive y buscará la forma de adaptarlas. Eso sí, en todos los casos, padres y madres deben seguir de cerca el estudio de sus hijos y ayudarlos lo máximo posible.

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