Autor: Arq. Alejandro Robes Arias

Se acerca esa temporada del año donde tomamos café con más gusto del normal debido a las bajas temperaturas, aunque es innegable que para muchos se ha vuelto parte indispensable en nuestras mañanas acompañar el desayuno o alguna junta de trabajo con una deliciosa taza de café. 

Latinoamérica debido a su ubicación y orografía tiene las mejores cualidades para el cultivo del café, simplemente en esta región se ubican cinco de los diez mayores productores estando entre ellos nuestro país. Siendo los estados de Chiapas, Veracruz y Oaxaca los principales productores.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, los cafetales en nuestra nación ocupan una superficie de 760.4 hectáreas similar a 490 Estadios Azteca agrupados.

Hoy en día las grandes fincas cafetaleras han sabido aumentar sus ganancias creando recorridos para conocer a fondo el proceso desde la siembra hasta que el producto final llega a las manos del consumidor.

El panorama del café es alentador económicamente ya que la demanda está en constante aumento debido al crecimiento de las clases medias asiáticas, no obstante, hay una sombra que eclipsa esto: el cambio climático.

El cultivo del café es afectado por la subida de temperatura del globo limitando las áreas con las condiciones adecuadas para el crecimiento de las plantaciones llegando a una reducción de la mitad de las existentes para 2050.

Las plagas muchas veces se ven favorecidas por el aumento de la temperatura y sumemosle los desastres naturales que se vuelven más radicales y fuertes cada año destacando las sequías o el exceso de lluvias que suponen pérdidas totales a los productores. 

Poco a poco se dilucida que una nueva “caficultura” debe acompañar a la producción del fruto ya que se siguen con prácticas del siglo pasado y se debe dar el salto al actual con los retos que ello supone.

Se parte de la necesidad de invertir en tecnología que a la larga traerá mejores prácticas para el desarrollo del café y por consiguiente un producto de calidad aún más alta.

La búsqueda del diseño óptimo de los cafetales llegó para quedarse con la construcción de terrazas para disminuir la erosión de la tierra, plantaciones donde se trazan los flujos del agua y busquen que se  favorezca la infiltración del líquido y la retención de nutrientes.

Así que una vez más vemos como nuestro mundo funciona como un gran sistema conectado donde una variación en un factor altera al resto del sistema.

Ya lo dijo hace algunos años el Papa Francisco sobre la necesidad imperante de cuidar nuestra casa común, solo así podremos dar a las generaciones la abundancia de recursos y posibilidades que nosotros dispusimos.

Café orgánico 
del Soconusco, 
Chiapas, a domicilio 
Israel Rivas 
5539183043

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