Autor: Dr. Felipe de Urca

Cuando uno está acabando de cruzar los 60 años y está a punto de entrar a los 70, vale preguntarse ¿qué tipo de cambio está ocurriendo? Y se me ocurrieron las siguientes reflexiones muy interesantes que me gustaría compartir con todos ustedes:

  1. Después de amar a mis padres, mis hermanos, mi cónyuge, mis hijos, mis amigos, ahora he comenzado a amarme a mí mismo.
  2. Me acabo de dar cuenta de que no soy «Atlas». El mundo no descansa sobre mis hombros.
  3. Ahora dejé de negociar con vendedores de frutas y verduras. Después de todo, unos pocos centavos no van a hacer un agujero en mi bolsillo, pero podrían ayudar al pobre hombre a ahorrar para las cuotas escolares de su hija.
  4. Pago al taxista sin esperar el cambio. El dinero extra podría traer una sonrisa a su rostro. Después de todo él está trabajando mucho más duro que yo.
  5. Dejé de decirles a los ancianos que ya han narrado esa historia muchas veces. Después de todo, esa historia los hace caminar por el camino de su memoria y revivir el pasado.
  6. He aprendido a no corregir a las personas, incluyendo cuando sé que están equivocadas. Después de todo, la responsabilidad de que todos sean perfectos no está en mis manos. La paz es más preciosa que la perfección.
  7. Doy elogios libre y generosamente. Después de todo, mejora el estado de ánimo no sólo para el receptor, sino también para mí.
  8. He aprendido a no molestarme por una mancha en mi ropa. Después de todo, la personalidad habla más que las apariencias.
  9. Me alejo de las personas que no me valoran. Puede que no sepan mi valía, pero yo sí.
  10. Estoy aprendiendo a no sentir vergüenza por mis emociones; son mis emociones las que me hacen humano.
  11. He aprendido a que es mejor dejar caer el ego que romper una relación. Después de todo, mi ego me mantendrá distante, mientras que con las relaciones nunca estaré solo.
  12. He aprendido a vivir cada día como si fuera el último…porque, sí podría ser el último.
  13. Estoy haciendo lo que me hace feliz. Después de todo, soy responsable de mi felicidad y me la debo.
  14. He aprendido a valorar a mis amigos, porque cada día los estoy perdiendo, no porque me enemiste con ellos, sino porque algunos ya se me adelantaron a la vida eterna.
  15. Valoro todo lo que tengo más que lo que anhelo, porque lo que tengo es mío: Mi vida, mi familia y mis amigos.

Decidí enviar esto debido a que me pregunté: ¿Por qué tenemos que esperar tanto tiempo? ¿Por qué no podemos practicar esto en cualquier etapa? No hay que estar viejo para buscar la felicidad…

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