Carolina de Benito

Quédate en casa, tres palabras tan comunes, pero tan importantes y sobretodo escuchadas a lo largo de esta primavera.

Quédate en casa suena y es fácil para unos, pero para otros no lo es tanto y no, no me refiero a aquellos que deben seguir saliendo a la calle por el motivo que sea, me refiero a todos aquellos que ahora, después de años de una rutina muy estructurada tienen que volver a empezar y vivir de esta manera.

Quedarse en casa se ha transformado en un ejercicio mental donde no tenemos opción más que convivir con aquellos que hace tiempo no convivíamos; porque desaparecieron los “pretextos” y nos tocó volver a empezar como personas, parejas, padres, hijos, hermanos, en fin, como familia. Hoy es tiempo de volver a nuestros orígenes, a ver por los demás y no solo por uno mismo.

En esta era donde la tecnología nos aleja de los que tenemos cerca y nos acerca de quienes tenemos lejos, es importante volver a valorar lo que teníamos y ni siquiera nos habíamos dado cuenta. Es momento de apreciar que también gracias a esa tecnología este encierro ha podido mantenernos informados, entretenidos, distraídos y conectados con aquellos que, aunque ahí siempre han estado, ahora valoramos más porque no los podemos tener frente a frente. Ahora los besos y los abrazos retomaron su valor y aprendimos que son mucho más importantes que cualquier bien material.

Quédate en casa, se ha vuelto un tema de vida o muerte para muchos, genera miedo e incertidumbre entre todos, pero debemos empezar por contagiar otros sentimientos y aprovechar esta oportunidad de convivencia.

El propósito de esta colaboración es dejar de lado tanta información y desinformación que circula en redes sociales, televisiones y periódicos, ya que para muchos es necesario estar informados, pero para otros saber tanto o escuchar tanto sobre el tema puede llegar a ser abrumador. Es importante conocer cómo actuar y seguir las recomendaciones del gobierno federal y de la Organización Mundial de la Salud OMS, pero también es indispensable tomar un descanso y enfocarnos en lo importante que es estar bien y evitar el contagio.

Hagamos el intento de encontrar el lado positivo de esta pandemia que nos ha venido a unir más que nunca en donde los roles sociales y el género han desaparecido en casa para mostrar la realidad de lo que es convivir en familia y el trabajo en equipo. Valoremos el trabajo de todos aquellos, especialmente la gente que trabaja en el sector salud, que día con día salen a combatir este invisible pero mortal virus que ha venido a revolucionar nuestras vidas.

Así que, por favor por una vez en la vida, por ti, por tu familia, por tus amigos, por tus conocidos y por tu sociedad…QUÉDATE EN CASA.

Carolina de Benito, investigadora en el Centro de Investigación para la Paz, México (CIPMEX)