La inteligencia social de un niño es un indicador importante del éxito en la edad adulta

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Image of joyful friends having fun on playground outdoors

La educación infantil actual pone una presión cada vez mayor en la adquisición de conocimientos para los que los niños pueden no estar aún maduros, dando escasa importancia y oportunidades para el desarrollo espontáneo de habilidades no cognitivas como son la inteligencia emocional y social, fundamental a esta edad.

En el artículo titulado “Funcionamiento socioemocional temprano y salud pública: la relación entre las competencias sociales en el Jardín de Infancia y el bienestar futuro”, basado en un estudio realizado a lo largo de 20 años, se pone de manifiesto que el desarrollo de habilidades no cognitivas, y concretamente las ligadas a la inteligencia emocional y social, predice el éxito en la vida adulta más que sólo las cognitivas.

OBJETIVOS

Examinamos si las habilidades prosociales de los niños de jardín de infancia como indicador de las competencias no cognitivas al comienzo de la primaria predicen los resultados en adolescentes y adultos. Nuestro objetivo fue determinar asociaciones únicas además de las características importantes del niño, la familia y el contexto.

METODO

Los datos provienen del estudio Fast Track realizado en barrios de bajo nivel socioeconómico en 3 ciudades y 1 entorno rural. Evaluamos las asociaciones entre los resultados medidos en el jardín de infancia y los resultados de 13 a 19 años más tarde (1991-2000). Los modelos incluyeron numerosas variables de control que representan las características del niño, la familia y el contexto, para poder establecer relaciones únicas entre factores.

RESULTADOS

Encontramos asociaciones estadísticamente significativas entre las habilidades socioemocionales medidas en el jardín de infantes y los resultados clave de adultos jóvenes en múltiples ámbitos de la educación, el empleo, la actividad delictiva, el consumo de sustancias y la salud mental.

CONCLUSIONES

Medir las habilidades socioemocionales puede ser útil para evaluar si los niños corren el riesgo de tener deficiencias en las habilidades no cognitivas más adelante en la vida y, por lo tanto, ayudar a identificar a aquellos que necesitan una intervención temprana. Estos resultados demuestran la relevancia de las habilidades no cognitivas en el desarrollo para los resultados de salud pública y personal.

COMENTARIO

Estas habilidades se desarrollan de modo espontáneo a través de las relaciones interpersonales, especialmente con las figuras de apego y del juego libre con iguales. En cambio, la falta de juego y el exceso de tiempo dedicado a las pantallas se relaciona con problemas de inteligencia social. En este artículo que relaciona el tiempo de pantallas con el riesgo de sufrir bullying, la autora afirma que: “la televisión temprana (o tiempo de pantallas) también se relaciona con déficits en el desarrollo de funciones cerebrales implicadas en la resolución de problemas interpersonales, la regulación emocional, las habilidades sociales en el juego con iguales, y la relación social positiva.

Fuente: Extracto del Artículo: Early Social-Emotional Functioning and Public Health: The Relationship Between Kindergarten Social Competence and Future Wellness

https://ajph.aphapublications.org/doi/full/10.2105/AJPH.2015.302630

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