Fácil y rápido: ¿Cómo sacar una tarjeta de crédito por primera vez?

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¿Harto de pedir dinero prestado y limitarte o posponer gastos importantes? ¿Quieres dar el siguiente paso en tu vida financiera? ¿Te interesa apartar boletos para grandes conciertos, viajar más con promociones, comprar ropa con descuento siempre o ganar dinero en puntos por llenar tu tanque de gasolina? Atrévete a tramitar tu primera tarjeta de crédito.

Existen riesgos, claro que sí: que no sepas administrarla y te endeudes; que el banco ni siquiera te apruebe la tarjeta por no saber aplicar a la mejor opción, o quizá que -por no elegir la que te conviene- pagues un plástico muy caro. Como toda decisión importante implica condiciones, pero definitivamente sacar una tarjeta de crédito será una ayuda en el largo plazo y desde el primer momento que la tienes, si sabes usarla bien desde el principio.

Si te interesa sacar una tarjeta de crédito por primera vez, aquí te decimos paso a paso lo que hay que hacer.

Antes de sacar una tarjeta de crédito por primera vez:

Revisa si tienes historial crediticio en el buró de crédito. Todas las personas tenemos derecho a consultar nuestro historial gratis una vez al año en Internet. Si has tenido un plan de celular a plazos, autofinanciamiento o TV de paga, es posible que ya cuentes con antecedentes crediticios. Esto no es malo, al contrario. Tener buen historial es sinónimo de confianza para los bancos e incluso podrías aplicar con más seguridad de que te aprobarán la tarjeta que pidas, pues tienes “fama” de buen pagador. Si tu historial es nulo o negativo por algún adeudo pendiente, te ayudará saberlo para solicitar un plástico de bajos requisitos (sin historial), o bien, para reparar tus deudas antes de aplicar a una tarjeta de crédito.

Compara al menos tres opciones. No solo dentro del mismo banco, sino entre bancos y/o entidades diferentes. Recuerda que, por ley, todos los bancos deben ofrecer tarjetas de crédito básicas que no cobren anualidad. Esas pueden ser opciones interesantes si es tu primer plástico, ya que el costo de las comisiones es bajo. Los datos básicos que debes investigar son: el costo por mantenerla (anualidad), comisiones y condiciones de uso básicas, beneficios y costo total del crédito. Se vale escuchar recomendaciones de familiares, amigos y foros, pero recuerda que cada caso (y cada línea de crédito) es distinto.

Consulta evaluaciones de bancos más imparciales, como la que anualmente publica la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Cuando vas a tramitar la tarjeta:

Procura hacer tu solicitud en Internet. Así, además de ahorrar tiempo y dinero en el traslado, en ocasiones obtienes algunas promociones como exentar el pago la primera anualidad; además si aplicas a tu tarjeta en línea mediante comparadores como Coru.com, puedes valorar al mismo tiempo opciones en diferentes bancos. Si acudes directamente al banco que te interesa, lleva tu documentación en original y copia, básicamente te pedirán: identificación oficial, comprobante de domicilio y comprobante de ingresos y/o cuenta bancaria.

Revisa varias veces la solicitud. Un buen porcentaje de las solicitudes rechazadas son así porque las personas no llenaron correctamente ni completas las solicitudes. Pon énfasis en el nombre y la dirección, tal como aparece en tu credencial de votar. Si te piden referencias, asegúrate de dar nombres y teléfonos actualizados, de modo que de tu parte no haya margen de error.

Después de que aplicaste a tu primer tarjeta:

Anota tu número de folio y da seguimiento. Si en los siguientes 7 días hábiles no tienes noticias del banco, llama o escribe para averiguar qué pasó con tu solicitud. Si ésta fue rechazada pregunta la causa (así sabrás qué debes tener listo en el futuro), y pregunta el plazo mínimo que debes esperar para volver a aplicar, por lo general es de 3 meses después de una solicitud rechazada.

Lee el contrato y vuelve a preguntar.No hay peor pregunta que la que no se hace. Es tu obligación leer el contrato de adhesión que te convierte en cliente del banco y/o entidad financiera, pero si eso fuera poco, no dejes de preguntar nuevamente cuáles son tus fechas de corte y de pago, así como el monto mínimo y la penalización por retardo o impago. Con las condiciones claras, será más sencillo administrar y usar correctamente tu plástico.

No hay por qué temer a tu primera tarjeta de crédito. Si la usas de manera responsable y al menos con un consumo mínimo al mes, en un lago plazo tu historial crediticio se beneficiará, y en poco tiempo podrás solicitar una tarjeta de crédito con un límite de crédito más amplio. Además, las tarjetas de crédito ofrecen beneficios especiales por categoría.