Elena Goicoechea, directora de Dirección y Promoción Artística SC, habla en esta entrevista, realizada por Cinthia Villalobos, sobre la importancia de manejar adecuadamente tu imagen personal en las redes sociales. 

Cinthia: ¿Cómo ser un líder positivo, no solo en los medios formales, sino en las redes sociales?

Elena: La comunicación es un proceso que viene siendo el mismo desde los cavernícolas hasta el día de hoy. Es un diálogo que se establece entre un emisor y un receptor, con un mensaje de por medio. Lo que ha cambiado es la sofisticación del lenguaje y los medios, las herramientas con las que se transmite. La imagen pública depende de varias cosas y tiene que ver con el diálogo que tú estableces con quien te escucha o te ve.

C: ¿Es tomar una personalidad a través de los conceptos expresados?

E: Más bien es transmitir tu personalidad. Lo que tú has construido antes de lanzar un mensaje es lo que vas a transmitir, y evidentemente no se trata solo del mensaje expreso, no solo son las palabras. Cuando tú dialogas con alguien, ya sea a nivel personal, cara a cara, o a nivel masivo, lo que estás enviando es un cúmulo, una suma de mensajes. Algunos ni siquiera te enteras de que los estás transmitiendo, porque ahí entra la comunicación no verbal; también incide la forma como lo percibe el receptor,  que filtra ese mensaje de acuerdo con sus propias experiencias, prejuicios, connotaciones y lo que traiga él a cuestas, por lo que el mensaje sufre un filtro inevitable.

C: En los medios formales como la radio, la televisión y la prensa, se solía cuidar más la certeza, la veracidad del contenido que en Internet. Había una preparación también para atreverse a ser periodista o comunicador. Eso daba más credibilidad al mensaje.

E: A veces sí, a veces no. De lo que estamos hablando es de la tecnología. Hoy en día, la velocidad es el factor que ha marcado la
diferencia. En las redes sociales, una noticia se difunde a nivel exponencial, a la velocidad de la luz, y eso hace que cuando se transmite en los espacios tradicionales de noticias como son la TV, la radio y la prensa, ya casi todo el mundo conoce la información. Si compite en una prueba de velocidad, el medio tradicional pierde. Debe competir en una prueba de fondo, que es la credibilidad. Darle un contexto a la noticia, el haberla contrastado, el manejarla con rigor periodístico e incluir el análisis de un especialista. Eso es lo que debe aportar un medio tradicional.

C: Tú como editora checas el contenido, quién lo escribe, de dónde salió y cuál es el enfoque. Pero si hablamos de las redes sociales, a las cuales todos tenemos acceso y en las que se puede limitar la libertad de expresión, todos opinan, unos aplauden, otros critican y te califican. Se presta mucho a que la gente suponga. Al no verte en persona, sino solo leerte, puedo darle una intención a tu comentario. Incluso sentirte agresiva aunque no lo seas.

E: Lo que pasa es que cuando tú ves en un perfil una fotografía, un nombre y algún comentario, crees que conoces a la persona y no es así. Quitando a quienes conoces en tu ámbito personal que puedes también tener como contactos en las redes, las demás son relaciones tangenciales, de las cuales conoces poco.

No hay que demeritar la importancia de la imagen en una red social, incluso en un perfil personal. Los profesionales que contratan personal en las empresas acuden a tu perfil, y si tienes ahí una fotografía o un comentario poco apropiado, te puede afectar hasta en tu carrera. Lo que ha sido subido a Internet es perenne, ahí está para siempre, es la vida eterna.

¿Qué tanto creer lo que se publica? Muchas veces la gente comparte información que no tiene ningún rigor. Lo que hace falta es un pensamiento más crítico por parte de la audiencia, que todavía no está educada en ese sentido.

C: ¿Crees que debe haber un filtro o en mi muro debo poder subir lo que quiera?

E: Ese filtro tú te lo tienes que poner. ¿Qué quieres comunicar? ¿Quién eres? A lo mejor no estás siendo congruente entre lo que eres, lo que proyectas y lo que quieres parecer. Debes tener muy claro qué imagen quieres dar, quién eres y ser congruente. Hay algo que no suele tomarse en cuenta y es la forma de expresarse. Pareciera que la ortografía y la propiedad para manejar el idioma ya no importa e importa mucho. Es parte del manejo de tu imagen en una red.

Tienes que tener muy claro qué imagen quieres dar, quién eres y ser congruente.

C: Elena definitivamente es una líder de opinión. ¿Positiva o negativa? ¿Cómo te consideras?

E: Auténtica. Habrá a quien no le parezca cómo pienso, habrá a quien sí, pero finalmente, creo que por encima de la simpatía está la credibilidad y hay que ser congruente con uno mismo.

C: Elena es auténtica. Independientemente de que estén de acuerdo contigo o no, tu muro tiende mucho a ser polémico, a veces incluso agresivo y no por parte tuya, sino por parte de seguidores, y Elena es extremadamente… irónica. Lo goza, lo disfruta. ¿Qué pasa ahí? ¿Es un juego? ¿Es real? Es una novela tu muro. 

E: Es real. El humor es una parte de mi personalidad, es algo que va conmigo hasta a los velorios, no me lo puedo quitar como el saco. No lo puedo evitar, pero trato de no ser ofensiva. Mi muro está abierto a cualquier opinión y no necesariamente tienen que estar de acuerdo conmigo. Cuando alguien se pone agresivo, o llega al insulto intento no comprar el boleto a la agresión. Cada persona trae a cuestas muchas cosas y no todas son bonitas. Cargamos experiencias, traumas, vivencias, prejuicios, yo qué sé; no hay que tomarlo personal. En el momento que siento que mi sangre hierve y me puedo llegar a enganchar, mejor apago. Es mejor en frío. Hay que tener la habilidad para abstraerte y ver a la distancia qué está pasando ahí, un poco ajeno para poder reaccionar. Como comunicador, al menos en mi caso, uno debe tener el objetivo de dejar algo positivo, y eso no quiere decir que necesariamente resulte simpático. Positivo puede ser invitar a la reflexión y a veces eso perturba, confronta. Uno también debe estar en ese mood y tener un espíritu crítico. Si eso se logra, es maravilloso.

C: Además te sigue un montón de gente.

E: No sé por qué, pero sí, a veces, sí.

C: Porque creas polémica. Pero de lo que también me he dado cuenta es que por más que alguien haya estudiado para ser un líder, si la gente no lo sigue, no es un líder, no tiene poder. 

E: El líder de opinión debe reunir tres cualidades: una personalidad agradable, positiva, cierto carisma; credibilidad, pues si no la tienes, la gente no te compra lo que dices, no te sigue; y por último, habilidad para comunicar. Son tres cosas que tienes que conjuntar para llegar al público.

C: Yo me he dado cuenta de que una misma imagen, si la sube Elena causa furor, mucha conversación, opinión…; se comparte el mismo meme en diferentes muros, en uno puede provocar cinco ‘jajaja’ y no hay más allá; en otro, dos ‘me gusta’ y una carita enojada. Pero en el de Elena produce 348 comentarios… Unos dicen: “Oye, ¿por qué dices…?”, otros: “¡Muy bien Elena!”. Se pone bien la tertulia.

E: Sí, divertido es, jajaja.

C: Es el líder.

E: También es el momento de polarización que hay ahora, la expectativa, la incertidumbre ante lo que viene con las elecciones. De alguna manera, creo que todo el mundo tiene algo que decir o algo que temer o algo… Tal vez haya quien piense: “Mira, esta loca dijo lo que yo quería decir en este meme y no me atreví o no supe cómo hacerlo.” Uno te dice, otro rebate, el otro te apoya, se da una dinámica interesante.

C: Eres positiva, sí, pero también eres polémica. Haz creado cierta revoltura en tu muro, enojos y demás. Yo estoy de acuerdo con que una forma cobarde de expresarse es insultando. 

E:  No hace falta. Pasa cuando se carece de argumentos… Hay que tratar de llevar el diálogo, sea cara a cara o masivo, al terreno de las ideas, de los argumentos. Las emociones están padres, pero si te quedas en ese nivel no avanzas, porque no convences, no hay nada que discutir, nada que aportar. Por más que te digan, si tú te cierras porque estás enojado, no hay diálogo. Lo más importante es identificar tus propias emociones y las del otro: este señor está frustrado, está desesperanzado. ¿Y yo qué tengo? Tengo miedo, tengo incertidumbre… Hay que tratar de identificar las emociones de un lado y del otro para poder llegar a un punto en el que te toques. Comunicas mejor si tocas las emociones, pero si te quedas solo ahí, no llegas a ningún lado.

C:  El ‘yo siempre tengo la razón’, ¿lo llegas a ver mucho en las figuras públicas?

E: Depende de la figura pública. Nadie tiene siempre la razón. Siempre hay que buscar la verdad. Puedes estar equivocado o no tener toda la verdad. Hay que tener la actitud abierta para ver más allá de lo que tú ya crees.

Ahora bien, no es lo mismo una opinión que un hecho. Hoy en día se le da demasiado valor a una opinión. Sí, todos tenemos el mismo derecho a expresar nuestras opiniones y eso es un hecho, pero no todas son igual de válidas. ¿Por qué? Porque hay algunas que no tienen fundamento. Sin embargo, el respeto debe existir aunque no te entiendas. Si logras pasar al intercambio de ideas es maravilloso, todo el mundo puede salir enriquecido.

C: Qué difícil es lograr eso en un foro donde todos pueden opinar, juzgar, suponer…

E: El nivel de debate es muy bajo, extremadamente básico en las redes sociales. Es un garbanzo de a libra cuando te encuentras con un interlocutor que puede ofrecerte, aunque no piense como tú, argumentos, información veraz, comprobada, es muy raro. Si puedes dejar al menos una chispa de interés en profundizar más allá de las creencias, eso es maravilloso.

C: Antes de decir cualquier cosa, hay que prepararse, hay que investigar un poco, hay que ver la fuente y citarla, y entonces ya nos podemos expresar.

E: Y aún así nos podemos equivocar. Todos caemos a veces.

C: ¿Te has equivocado Elena?

E: Nos hemos equivocado.

C: ¿Lo reconoces cuando la has regado?

E: A ver, no se trata de gustar por gustar. Primero que la simpatía está la credibilidad. Aceptar un error aumenta tu credibilidad. Los errores que no te puedes dar el lujo de tener son la pérdida de compostura, por ejemplo, o la incongruencia entre lo que dices y lo que haces. La credibilidad se construye, a veces lleva años, y con un solo hecho se puede destruir para siempre. Cuidarla es importante. Aceptar un error no la disminuye, la fortalece.

C: Nos dejas pensando… Si alguien quiere ser líder de opinión, ¿en cuáles errores no puede caer? 

E: Puedes equivocarte al dar un dato y corregir en una fe de erratas, aun si es en Facebook. Lo que no te puedes dar el lujo es de perder la compostura. Eso te hace caer a un nivel del que es difícil recuperar. Y pierdes.

C: Al final del día, todos nos estamos transformando en comunicadores en las redes, por lo que hay que cuidar el contenido que subimos. Cuando estás trabajando en el terreno de las creencias de una persona, se pudiera pensar que la estás inclinando hacia tu lado de pensamiento. 

E: Si tú estás convencida de algo, de que eso es lo mejor, obviamente vas a tener un sesgo, todos lo tenemos. Está bien, siempre y cuando seas consciente de que tienes ese sesgo, de qué piensas, de por qué lo quieres
compartir, qué quieres lograr con eso. Ser auténtico, simplemente mostrarte. La gente lo ve, lo percibe, no se trata de ocultarlo ni de manipular. Simplemente decir: yo pienso así, por esto, por lo otro…, eso no es manipular porque no estás engañando a nadie. Tú pones las cartas sobre la mesa y el que quiere las compra y el que no, no.

C:  En ocasiones pareciera que queremos convencer al otro de cierta idea.

E: Depende cuál sea tu objetivo. Si tú estás al frente de un espacio de noticias, debes ser absolutamente imparcial, dar la noticia, describir los hechos y se acabó. No obstante, si apareces en un programa de opinión, debes dar la tuya. ¿Qué tan sustentada está esa opinión? ¿Qué tanto investigaste, cotejaste, contrastaste, qué tanto percibes las causas y las consecuencias? Mientras mejor informado estés, más sustento vas a tener y mayor credibilidad como líder de opinión.

C: Todos nos volvemos portavoces de un tema que nos interesa. 

E: De alguna manera todos lo somos. El puro hecho de compartir una noticia o un post te convierte en un vehículo para comunicar algo. Que tú no lo hayas generado no quita que tú lo compartiste y, al hacerlo, lo avalaste.

C: ¿Tú crees que la sociedad influye en los medios de comunicación o es al contrario?

E: Se da un poco de las dos cosas, pero me voy más con la segunda premisa. La tecnología revoluciona a la sociedad. Hace dos siglos, la generación de los abuelos y la de los nietos tenían prácticamente el mismo estilo de vida. Hoy, de una generación a otra se ve un cambio drástico por la tecnología. Un ejemplo: cuando nosotras éramos adolescentes, se planeaba una fiesta, te invitaban, confirmabas tu asistencia y asistías a esa fiesta, los papás te dejaban a una hora y te recogían a otra establecida de antemano. Hoy, los chicos cambian de plan cinco veces en el día porque están comunicados a través de las redes sociales, no dependen de los papás porque llaman un Uber por medio de una App y se mueven solos. Eso es estilo de vida.

C: Y tenemos que adaptarnos…

E: Es lo que hay. Sale sobrando el juicio de valor. Bueno o malo, dependerá de cómo utilices la tecnología.

Escucha la entrevista radiofónica completa en cadenadesonrisas.org.mx
CINTHIA VILLALOBOS
Fuente: Cadena de Sonrisas Radio 620 AM

Elena Goicoechea
Directora General de Dirección y Promoción Artística SC,
directora de las revistas Mira y Mirate
Elena Goicoechea C. / Revista Mira / revistamira.com.mx

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