Por Carlos Cuesta

OTAN
Vladimir Putin

La divulgación de falsas víctimas en las actuaciones policiales del 1-0, la proliferación de noticias denigrantes contra España y de mentiras varias lanzadas por medio mundo para favorecer el separatismo catalán y desprestigiar la imagen de España. Todo ello ha saltado ya de la esfera puramente nacional: el asunto ha sido trasladado a la OTAN por parte del Ministerio de Defensa español.

La Alianza Atlántica mantiene, de hecho, seguimientos y protocolos de actuación contra estrategias de desestabilización desde hace tiempo. Sabe que proceden de Rusia y que cuentan con auténticos ciberejércitos encargados de provocar inestabilidad en sistemas democráticos, de desestabilizar penetrando con noticias falsas en capas de población accesibles a través de las redes e Internet.

La maquinaria de difusión de noticias falsas de Rusia es la misma que ya ha operado en Estados Unidos y en otros países de la Unión Europea. Ahora se centra en España y en el proceso separatista catalán. El Ministerio de Defensa español hace tiempo que sigue la pista a todo un conglomerado de webs prorrusas y perfiles en redes sociales muy similares a los que han jugado a la desestabilización en situaciones como el Brexit o en el auge de movimientos extremistas de izquierda y de derecha en las distintas elecciones europeas.

Su dependencia es directa del Kremlin y siguen esquemas del pasado para objetivos del presente. Utilizan puntos de debilidad de los países para ahondar en las fracturas europeas y consolidar su influencia internacional. Legiones de robots por Internet, páginas Web implantadas como Rusia Today (RT), o el mismo Julian Assange, están siendo analizados por su posible vinculación a estos objetivos.

El asunto tiene una magnitud superior a la española. Tanto que la OTAN ha ido tomando cartas en todos estos asuntos. Y lo han hecho ya también en el evidente apoyo de este entramado ruso al proceso separatista catalán.

RT ha sido identificado como uno de los principales instrumentos difusores de esta propaganda. Se trata de un medio financiado por el gobierno ruso que funciona como un órgano puro de divulgación de mensajes que le interesan por cuestiones estratégicas al Kremlin. Su presencia en la campaña a favor del separatismo catalán es obvia.

Todo eso forma ya parte de los protocolos de defensa de la OTAN frente a agresiones exteriores. Y, por supuesto, de las investigaciones en las que se cruzarán datos de inteligencia de toda la Alianza Atlántica.

 

Fuente: okdiario.com