Esta es la razón y es más simple de lo que crees:

La experiencia ha demostrado que el uso de nombres de hombres y mujeres en la comunicación escrita y hablada es más corto, más rápido y causa menos errores que cualquier otra identificación de huracanes usada hasta la fecha”, explican los expertos de la Organización Meteorológica Mundial.

Esta es la historia y las reglas vigentes en la actualidad:

1. En el siglo XVII, como ocurría también con las personas, el nombre de las tormentas respondía a creencias religiosas. Eso significa que se les bautizaba de acuerdo con el santo del día en que nacían o que causaban más daños.

2. Luego, Estados Unidos también implementó durante algún tiempo el plan de nombrar las tormentas usando un alfabeto fonético (Able, Baker, Charlie), que se prestaba para confusiones, consta en récords históricos.

3. El primer meteorólogo que utilizó un nombre propio (de mujer) para referirse a un huracán fue el australiano Clement Wragge a finales del siglo XIX y principios del XX. Después de ello y durante un tiempo, la Oficina del Tiempo de Estados Unidos de América los llamó únicamente con nombres de mujeres.

4. Fue hasta 1978 que comenzaron a incluirse también nombres de hombres a las tormentas del Pacífico Norte Oriental.

5. Sin embargo, desde 1979 y tras el malestar de grupos feministas, la Organización Meteorológica Mundial y el Servicio Meteorológico de Estados Unidos tomaron la decisión de que deben alternarse los nombres de hombre y mujer, por ejemplo Harvey, Irma, José y Kattia en orden de formación en este 2017.

6. Cada año, al inicio de la temporada, se prepara una lista de nombres que incluye un nombre por cada letra del alfabeto (las letras Q, U, X, Y, Z no se incluyen debido a que pocos nombres empiezan con esas letras).

Y… ¿sabías que se recicla la misma lista cada 6 años? Ahora bien, no en todas partes es la misma lista, cada zona del planeta que sufre huracanes, ciclones o tormentas tropicales tiene su propia lista de nombres.

7. Los nombres de los huracanes más devastadores son eliminados de todas las listas, es decir, cuando se repite la lista cada 6 años, esos nombres ya no aparecen, los jubilan. En su lugar, son sustituidos por otros que comienzan con la misma letra.

Retirar el nombre de un huracán significa realmente que, para facilitar las referencias históricas, acciones legales y actividades de reclamaciones de seguros, este no puede ser reusado durante por lo menos 10 años.

8. Las tormentas con nombre de mujer han sido las más letales en la Historia registrada.