InicioDesarrollo¿Cuál es el problema de la fuga de cerebros?

¿Cuál es el problema de la fuga de cerebros?

El problema que encuentra nuestro país al no conseguir que se queden este tipo de personas dentro del país, es que muchas veces se llevan sus investigaciones o sus desarrollos con ellos, lo que de continuar así afectaría los índices de desarrollo de México.

Ruy Alonso Rebolledo
Agosto 11, 2017

Foto: EE Archivo

 Se estima que en México hay alrededor de un millón de niños y jóvenes sobredotados, es decir, la gente con más inteligencia en el país. Según el Director del Departamento de Psicología del Centro de Atención al Talento (CEDAT), el Doctor Andrew Almazán Anaya, por cada 1,000 de estos niños bien diagnosticados tienen el potencial de un millón de personas en edad económicamente activa, es decir que se tiene 1,000 veces más impacto para el país que se vaya una persona así, que una persona con inteligencia promedio.

Esto obedece a los nuevos aportes y desarrollo de conocimiento que pueden traer a la sociedad este tipo de personas.

Según Almazán Anaya, entrevistado vía telefónica por El Economista, del 2000 al 2015 medio millón de jóvenes sobredotados dejaron México por que otros países les ofrecieron otras alternativas de desarrollo, tanto educativas, como laborales. “Es un número muy considerable por que no se repone, cuando se van a otro país y tienen hijos en esa nación, ya que la inteligencia en genética. La gente que se queda en este país no tiene muchos hijos, máximo llegan a tener uno, lo que causa que la tasa de recambio sea baja.” El Doctor en psicología dijo que al final el problema es que México, va perdiendo posibilidades de desarrollo.

Los niños superdotados son aquellos que tienen un coeficiente intelectual de más de 130 puntos. Según Almazán Anaya, en México se tiene la falsa creencia de que no hay oportunidades para el desarrollo de esos niños, debido en gran parte a que no son diagnosticados a tiempo. “No se les da la atención y la educación adecuada a sus capacidades”, por lo que cuando crecen emigran del país.

Un artículo publicado por el doctor Almazán Anaya, explica que según un estudio realizado por él mismo, 95% de los niños con sobrecapacidad son confundidos y mal diagnosticados con distintas enfermedades, entre las que figura el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) que, a pesar de ser distinto a la sobredotación, se le equipara frecuentemente. Según el estudio, también fue posible, contrariar la creencia popular acerca de que los niños sobredotados son siempre estudiantes de excelencia, especialmente en los grados de educación básica (preescolar, primaria y secundaria).

El problema, explica en entrevista, es que se les trata por estas condiciones psicológicas y no se les presta especial atención. Una vez que crecen, emigran a naciones en donde pueden desarrollar de manera más natural su potencial.

Otro de los problemas que encuentra nuestro país al no conseguir que se queden este tipo de personas dentro del país, es que muchas veces se llevan sus investigaciones o sus desarrollos con ellos, lo que de continuar así afectaría los índices de desarrollo de México. Almazán Anaya, recordó que en los 15 años que salieron del país los sobredotados, se perdió de forma considerable parte del potencial de desarrollo del país.

Según datos de un informe del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP), México contribuye a la producción mundial de conocimiento en menos de un 1 por ciento. Según esas estadísticas, el 30% de los mexicanos que se gradúan con grado de doctor por cada millón de habitantes, es insuficiente para lograr el capital humano que se requiere.

Mientras existen naciones como Corea del Sur que invierte casi el 4% del PIB en la ciencia, y le sigue en orden decreciente Estados Unidos, Alemania y Francia, en México, en el 2012 la inversión alcanzó un 0.5% del PIB, la cantidad más baja entre los miembros de la OCDE e incluso menor al promedio latinoamericano.

Una vez que ya concluyeron sus estudios universitarios, los jóvenes sobredotados, son captados por universidades o centros de investigaciones en otros países. “Tienen estrategias muy interesantes y atractivas para ellos: no sólo les ofrecen estudios en esos países, sino que buscan gente con logros y los invitan a estudiar con becas en universidades prestigiosas y después les ofrecen empleos en los cuales desarrollarse” dijo Almazán Anaya.

El también delegado académico representante de México en el World Council for Gifted and Talented Children, dijo que no siempre es que los sobredotados se decepcionen del sistema educativo sino que universidades extranjeras los están reclutando.

ruy.rebolledo@eleconomista.mx

Fuente: El Economista

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