Por Alvaro Gordoa

La próxima vez que subas a un elevador observa cuál es el botón más desgastado ¡Invariablemente será el de cerrar puertas!

Pero, ¿sabías que en algunos países, como Canadá, por ley este botón debe estar desactivado? La razón, cortesía básica. Detenerles la puerta a los demás es una necesidad, pero, ¿cerrárselas o desear adelantar un proceso que ya de por sí es rápido? Por lo tanto, no tan solo resistas el deseo de apretar el botón de “cerrar puertas”, sino que sigue además estas cinco recomendaciones de protocolo básico en los elevadores:

  1. Deja salir para después entrar. Esta es la regla más básica y también se aplica al transporte público en general. Por lo tanto, después de llamar al elevador, colócate a los lados de las puertas y no frente a estas.
  2. Quien llega primero entra primero. En lugares muy concurridos y con varios elevadores, fíjate quienes llegaron antes que tú, pues tendrán preferencia de viaje o, ¿nunca te ha pasado que llegas primero a un lugar con muchos elevadores y por mala fortuna se abre la puerta más lejana donde justo alguien acaba de llegar? También puede darse el caso de que el elevador venga muy lleno y que solo quepan una o dos personas en ese viaje, por lo que debes respetar turnos. También, si la puerta ya se está cerrando y ves a alguien cerca, ¡haz lo posible por detenerla!
  3. A nivel social, mujeres y personas mayores tienen preferencia de paso al entrar y salir. A nivel ejecutivo, esta preferencia va de acuerdo a rangos jerárquicos y roles de anfitriones y visitas (las visitas entran primero). Por ejemplo, si en tu corporativo vas acompañado de tu jefe y un cliente, lo correcto es que primero entre el cliente, luego tu jefe y al final tú, independientemente del género y edad de los tres. En elevadores llenos y por practicidad, la preferencia al salir la tienen las personas más cercanas a la puerta y conforme se va vaciando se empieza a respetar el protocolo.
  4. Al abordarlo y después de picar el botón de piso, muévete al fondo para dejar lugar a nuevos usuarios. Evita quedarte en los laterales frontales, sobre todo procura no estorbar el espacio de los botones. Si por cuestión de máxima ocupación te tocó ese lugar, debes apretar el botón de “puertas abiertas” cuando entre y salga la gente; así como fungir de elevadorista preguntando a qué piso van.
  5. Respeta la máxima ocupación y no insistas en meterte en donde tal vez cabes, pero incomodas. Solo puedes hacerlo ante la petición de los usuarios que ya están adentro (el mexicanísimo “pásale, sí cabes”). Aquí también cabe puntualizar que, en elevadores llenos, cuando se esté frente a alguien quien desea descender, debes abandonarlo momentáneamente para dejar pasar.

Y aprovechando el viaje, dejemos también unas recomendaciones puntuales de imagen pública en escaleras eléctricas:

  1. Colócate del lado derecho si no deseas caminar dejando libre el izquierdo para quien quiera ir más rápido. Lo mismo debes hacer si vas acompañado ocupando escalones seguidos del lado derecho. ¡Nada más molesto que dos personas platicando cuando traes prisa! En una escalera llena la única opción es ser pacientes, evita los “con permisos”. Esta recomendación también se aplica a las bandas móviles de aeropuertos.
  2. Aborda la escalera con decisión. No te quedes parado bloqueando el acceso en lo que supervisas si en el piso de abajo está la tienda a la que quieres ir. Tampoco detengas el flujo de gente porque estás esperando a alguien más. Aunque esto te pareciera obvio, la próxima vez que estés en un centro comercial, fíjate a cuántos papás ves parados al borde de la escalera gritando: “apúrense niños, que nos están esperando”.

  1. Al terminar el recorrido continúa avanzando inmediatamente para no crear tapones. Es clásico el que termina la escalera y se queda parado en la baba viendo para dónde tiene que avanzar.
  2.  Si vas cargando o arrastrando algo, por tu seguridad y la de los demás, debes optar por el elevador. Aquí hago un llamado de atención especial a todos los papás que suben a sus hijos en carriola a las escaleras eléctricas.
  3. Si no hay necesidad de espacio (como en el metro) procura dejar mínimo un escalón de distancia con los otros usuarios. Escalones seguidos solo se ocupan con personas que van en el mismo grupo. Mismo escalón solo con personas de confianza, pero como bien lo mencionamos, ¡evítalo!

Alvaro Gordoa
Consultor en Imagen Pública
Socio Director del Colegio de
Imagen Pública y autor del libro Imagen Cool
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