Protesta mundial: Científicos se manifiestan por la ciencia y contra los hechos alternativos de Trump

22 de abril de 2017.

Miles de científicos se manifestaron este sábado en ciudades de Estados Unidos y otras naciones, México incluido, en defensa de la investigación y el pensamiento científico, que consideran esencial para el progreso de la humanidad.

Consideran que Trump es una amenaza fuera (o dentro) del Acuerdo contra el cambio climático.

El movimiento de las Marchas por la Ciencia surgió en Estados Unidos de cara a la elección del presidente estadounidense Donald Trump, que entre otros puntos formuló declaraciones negando el cambio climático.

El presidente anunció que retiraría a Estados Unidos del acuerdo de París de 2015 sobre cambio climático, una medida que aún no ha tomado y que sería objeto de duros debates en la propia Casa Blanca.

Los organizadores estadounidenses dijeron que las marchas no son partidistas, aunque admitieron que la administración republicana de Donald Trump detonó el movimiento.

Cerca de un millar de personas comenzó a reunirse desde este sábado por la mañana en el corazón de Washington para defender la investigación científica. Tras discursos de más de 60 personas, entre ellas Nancy Roman, responsable de los programas de astronomía de la NASA, estaba previsto que la manifestación concluyera con una marcha hacia el Capitolio, sede del Congreso estadounidense.
En Nueva York. Foto: AFP

Por la zona horaria, las manifestaciones comenzaron en Australia.

Los manifestantes en Sydney, muchos de ellos con túnicas blancas, llevaban carteles que decían “Sin ciencia, es sólo ficción” y “Necesitamos pensadores, no negadores”.

“En esta época hay tantas noticias falsas y ‘hechos alternativos’ que circulan… es importante recordar que la ciencia es lo que ha construido la sociedad que conocemos hoy”, dijo a AFP Parissa Zand, que estuvo en la marcha de Sydney.

Las manifestaciones coincidieron con el fin de la visita a Australia del vicepresidente estadounidense Mike Pence. Además de Sydney hubo manifestaciones en Melbourne, Brisbane, Perth, Adelaida y otras ciudades australianas. También hubo marchas en Wellington y Auckland en Nueva Zelanda.

Miles se manifestaron en una veintena de municipios de Francia, con motivo de la “Marcha por la Ciencia“.

“Queremos advertir y movilizar a los ciudadanos sobre la importancia de la ciencia en una sociedad inteligente, no se trata de opiniones, sino de hechos”, explicó a AFP Emmanuelle Perez-Tisserant, historiadora de la Universidad de Toulouse y una de las precursoras del movimiento en Francia.
Foto: AFP

En la Ciudad de México, la marcha avanzó desde el Ángel de la Independencia, con el objetivo de llegar al Zócalo. En estados como Morelos y Puebla también hubo registro de movilizaciones.

¿Por qué marchar?

“Los hechos científicos son demasiado a menudo ignorados en los debates públicos y son remplazados por opiniones y creencias ideológicas”, dijo a AFP Rush Holt, presidente de la Asociación Estadounidense por el Avance de la Ciencia (AAAS), la mayor organización del sector, con 120,000 miembros.

Según este especialista nuclear y exlegislador demócrata, las preocupaciones respecto al lugar que ocupa la ciencia en Estados Unidos se remontan a varias décadas.

Actualmente, el presupuesto consagrado a la investigación es más de 50% inferior a los años 1960, en porcentaje del PIB.

Lydia Villa-Komaroff, bióloga molecular del Massachusetts Institute of Technology y copresidenta honoraria de la Marcha por la Ciencia, estimó que la llegada de Trump al gobierno “ha sido sin duda alguna un catalizador” de esta movilización.

Durante su campaña presidencial, el magnate republicano había declarado que el cambio climático era una broma ideada por los chinos, aunque tras su elección matizó en algo sus afirmaciones.

Poco después de asumir, Trump firmó un decreto para desmantelar las protecciones ambientales implementadas por su predecesor Barack Obama, y designó a la cabeza de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) a Scott Pruitt, un escéptico del cambio climático.

En su primer proyecto de presupuesto, Trump propuso además una reducción espectacular de 31% de los fondos concedidos a la EPA y recortes de los atribuidos a la investigación climática y a los Institutos Nacionales de Salud (NIH).

Los organizadores de esta movilización explicaron que no apunta en particular a criticar al presidente de Estados Unidos, sino a defender el rigor, el método científico y el papel clave de la investigación en la elaboración de políticas públicas.

Sin embargo, algunos científicos piensan que puede ser perjudicial y percibida por los conservadores como ligada a los sectores progresistas.

“Una marcha no puede comunicar la importancia de la ciencia, por ejemplo en temas como el clima, a los políticos y a los estadounidenses que no saben nada de ciencia”, dijo a AFP Robert Young, profesor de geología en la Western Carolina University.

“Los científicos deben cambiar su manera de comunicarse” con sectores populares como las poblaciones rurales sin diplomas y la clase obrera de pequeñas ciudades devastadas por la crisis económica, que constituyeron el núcleo duro del electorado de Trump, estimó.

La idea de la manifestación surgió el 21 de enero, un día después de que asumiera Trump, durante la Marcha de las Mujeres por la defensa de los derechos civiles, que movilizó a más de dos millones de personas en el mundo, unas 500,000 de ellas en Washington.

Los científicos que participaron en esa manifestación “comenzaron espontáneamente a reunirse”, explicó Rush Holt. Varios de ellos se movilizaron luego en las redes sociales.

Estaba previsto que 500 manifestaciones tuvieran lugar en otras zonas de Estados Unidos y en países como Canadá, Chile, México, Brasil, Nigeria, India, Ghana, Corea del Sur y varios de Europa.

Otra manifestación internacional, esta vez sobre el clima, fue convocada para el 29 de abril.

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