Los 10 mejores libros de la historia según TIME

Dijo André Maurois que “la lectura de un buen libro es un diálogo incesante en el que el libro habla y el alma contesta”, por esta razón, y porque los libros resultan naves viajeras para llegar al conocimiento, la revista TIME publicó una lista con, las que considera, las 10 mejores novelas de la historia.

El impreso aseguró que es “una obscenidad aventurarse a elaborar una lista como esta, dada la subjetividad que puede influir en la elección, pero a pesar de esto se han atrevido a publicarla”.

Anna Karenina, de León Tolstoi

mejores libros de la historia según time
Esta es una de esas obras clásicas de la narrativa que permanecen a través de generaciones debido a lo que refleja, pues sus acciones logran que el lector se identifique con sus personajes. El libro ha sido adaptado varias veces para crear versiones cinematográficas que presentan la historia de la protagonista: Anna; una mujer de la aristocracia rusa quien se deja llevar por la pasión, acabando con su matrimonio; dicha toma de decisiones la lleva a convertirse en el centro de la polémica en una Rusia donde el divorcio y la infidelidad son parte de la vida cotidiana en la intimidad del hogar, pero la comidilla en las calles y las salas de baile.

Madame Bovary, de Gustave Flaubert

Madame Bovary, de Gustave Flaubert
Una novela controversial que dejó en evidencia a la sociedad francesa del siglo XIX; Madame Bovary, de Gustave Flaubert, fue publicada el 12 de abril de 1857, convirtiéndose, hasta la fecha, en una de las novelas más importantes de la literatura universal. El realismo, que estaba en pleno auge, se ve reflejado en la pluma de Flaubert y en su manera de documentar la realidad francesa.

Guerra y paz, de León Tolstoi

Guerra y paz, de León Tolstoi
Esta es considerada como la obra cumbre del autor junto con su otro trabajo, Anna Karénina. En Guerra y paz, Tolstoi quiso narrar las vicisitudes de numerosos personajes de todo tipo y condición a lo largo de unos cincuenta años de historia rusa, desde las guerras napoleónicas hasta más allá de mediado el siglo XIX.

Lolita, de Vladimir Nabokov

Lolita-2
Este clásico de la literatura erótica, obra del escritor ruso Vladimir Nabokov, continúa siendo uno de los títulos más representativos del género desde que se publicó por vez primera en 1955. Esta novela trata el escabroso tema de la atracción que puede llegar a sentir un hombre mayor por una mujer joven, específicamente una niña de 12 años.

Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain

Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain
El protagonista de este libro es un niño desharrapado, que no va a la escuela, roba y utiliza un lenguaje “barriobajero”. A través de sus atónitos ojos de chiquillo espabilado, Mark Twain consigue realizar sus mayores ambiciones literarias, pues a partir del color local creó una historia universal cuyo impacto en el lector es profundo y duradero: todo un clásico de literatura universal.

Hamlet, de William Shakespeare

Hamlet, de William Shakespeare
La tragedia se centra en las tribulaciones y dudas del joven príncipe de Dinamarca después de que recibe la visita del fantasma de su padre para pedirle que vengue su muerte a manos de su hermano Claudio.

El gran Gatsby, de Scott Fitzgerald

El-gran-Gatsby
Publicada por primera vez el 10 de abril de 1925, El gran Gatsby es considerada como La Gran Novela Norteamericana. Simboliza el triunfo, la perpetua juventud y el deslumbramiento que desemboca en la tragedia, la decadencia y la caída; constantes reflejadas con asombrosa precisión en la vida de Fitzgerald.

La relevancia y popularidad de la novela de Fitzgerald radica no sólo en la narrativa e inclusión del jazz en la literatura, sino, también, por el periodo en el que fue publicada: durante el auge económico de lo que algunos llaman “felices años 20”,  tras el fin de la Primera Guerra Mundial.

En busca del tiempo perdido, Marcel Proust

En busca del tiempo perdido
Se suele decir que los escritores noveles utilizan numerosos elementos autobiográficos para escribir sus primeros trabajos. Y también que todos los narradores beben de sus propias biografías para escribir sus ficciones. Es justo decir que En busca del tiempo perdido es una novela autobiográfica de un escritor prácticamente novel. Para comprenderla en toda su profundidad es necesario haberse informado sobre la vida del propio Proust: su infancia, sus amigos, sus estudios, su vida de dandy en ambientes mundanos, su familia… Prácticamente todos, si no todos, los personajes que aparecen en ella son transposiciones literarias reinventadas de personajes reales conocidos por Proust: desde Swan hasta el propio narrador, alter-ego de Proust, lo que le granjeó la enemistad de algunos amigos de la alta sociedad.

“En busca del tiempo perdido es la manera artística en que Marcel Proust (1871-1922) nos recuerda que todo es finito, que el universo y la perpetuidad están en los detalles y de que solo nuestras ilusiones y sueños pueden aspirar a la eternidad”. El País.

Cuentos de Anton Chejov, de Anton Chejov

Cuentos de Anton Chejov
Junto a Dostoievski y Tolstói, Antón Chéjov completa el grupo de los rusos imperdibles que conforman el paisaje de la literatura de aquel país.

Pensar en Chéjov remite a su labor como cuentista; considerado el maestro del relato corto, el ruso marcó un antes y un después en el género, esto le otorgaría un lugar dentro de los más importantes escritores de cuentos en la literatura universal. El escritor es considerado el más destacado representante de la escuela realista en Rusia por apostar por nuevas formas narrativas que dejaban de lado la moral de las obras tradicionales.

Middlemarch, de George Eliot

Middlemarch, de George Eliot
La novela se desarrolla en la ficticia ciudad de Middlemarch, en la región inglesa de las Midlands durante los años 1830-32. La historia tiene varias líneas argumentales y un amplio número de personajes y además de su claridad al entrelazar los relatos incluye otros temas subyacentes como la situación de la mujer, la naturaleza del matrimonio, el idealismo y el interés personal, la religión y la hipocresía, las reformas políticas y la educación.

Fuente: Cultura Colectiva

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here