Son discriminadas por ser mujeres, tener bajos ingresos, desempeñar un trabajo no calificado ni reconocido, e incluso por ser personas indígenas.

Por Sandra Lucario

Casi 100% de las personas que se dedican al trabajo del hogar son mujeres. No conforme con eso, ellas perciben menos ingresos que los hombres en esta ocupación: En promedio, 74.9% de las mujeres trabajadoras del hogar percibe dos salarios mínimos o menos, mientras que la proporción entre los hombres disminuye a 41.4% (INEGI 2016)

Y es que, según ha señalado el CONAPRED, existe la percepción generalizada de que las mujeres «saben» hacer ese trabajo, tan solo por los roles de género que se les han impuesto.

Para el grueso de la sociedad, lo «normal» y «natural» es que las mujeres lleven a cabo las tareas del hogar, porque es algo que «han aprendido» a lo largo de los años.

A fin de acabar con todos los mitos y convenciones sociales en torno a esta labor, organizaciones se han unido para reivindicar los derechos de las trabajadoras del hogar.

En principio, han urgido la ratificación del Convenio 189 de la OIT que garantizaría los derechos laborales de las trabajadoras del hogar. Esto incluye la modificación de la Ley del Seguro Social para incorporarlas al régimen de afiliación obligatoria, las reformas a la Ley Federal del Trabajo, la firma de contratos y el establecimiento de prestaciones de ley igualitarias.

Este miércoles se inauguró la exposición Hogar Justo Hogar en el Senado de la República y se presentó el libro Hacer visible lo invisible, de Marta Cebollada Gay, quien destacó que «si hubiera igualdad laboral en México, 240 mil millones de pesos aportarían las mujeres a la economía del país».

Fuente: Huffington Post México

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