El rotativo estadunidense The Washington Post publicó una carta firmada por los últimos seis embajadores de Estados Unidos en México, que ejercieron entre 1989 y 2015.

En el texto, firmado el lunes, los diplomáticos piden, desde el título, que se trate a México “como socio estratégico”, y muestran su preocupación por las relaciones entre ambos países, en el clima de tensión que ha generado la llegada de Donald Trump al poder en EU. De hecho, el escrito empieza asegurando: “México es de una enorme importancia para Estados Unidos. Tenemos un fuerte interés estratégico en una relación de respeto y colaboración” con nuestro vecino.

Concretamente, la carta la firman, en orden cronológico de sus cargos, John D. Negroponte, James R. Jones, Jeffrey Davidow, Antonio Garza, Carlos Pascual y Earl Anthony Wayne.

En la misiva, piden no romper los lazos que, dicen, ellos ayudaron a forjar entre ambas naciones. “Hemos visto de primera mano el valor estratégico de trabajar en cooperación con México para abordar problemas comunes, como la delincuencia, el terrorismo y la competencia económica mundial. A lo largo del camino, México se ha convertido en un país más democrático y próspero, convirtiéndolo en un socio mejor y más confiable”, señalan.

Por ejemplo, el Tratado de Libre Comercio, que está ahora en jaque por las amenazas de Trump, ayudó a negociarlo John Negroponte.

Pese a no citar directamente al presidente republicano, los ex embajadores consideran que sus políticas son exageradas, y podrían llegar a destruir años de colaboración mutua.

“Mucho se puede mejorar entre México y los Estados Unidos para el bien de ambos países, pero enfrentar estos desafíos no tiene que ser una propuesta de ganar-perder. Ambos países pueden ganar seguridad y prosperidad. Revivir la animosidad y la ‘distancia’ que caracterizó nuestra relación en los años setenta u ochenta es peligroso y va en contra de nuestros intereses”, señalan los diplomáticos en otro fragmento del escrito.

Otro de los aspectos de la tensa relación actual sobre el que hablan es el muro que Trump ordenó construir en su tercer día de mandato. Los diplomáticos consideran que esa idea tiene tintes nacionalistas que únicamente “promueven un sentimiento antiestadunidense”, pues eso limita la capacidad de que ambos países trabajen juntos para buscar soluciones.

Exigir públicamente que México pague por un muro que los mexicanos no piensan que es necesario ha alimentado el nacionalismo antiamericano. Esto limita la capacidad del gobierno de México para trabajar con nosotros para encontrar soluciones”.

En el texto los diplomáticos piden tratar a México como un socio estratégico y mostraron su preocupación por las relaciones entre ambos países. En el tema del muro, consideran que esa idea tiene tintes nacionalistas que únicamente “promueven un sentimiento antiestadunidense”, pues eso limita la capacidad de que ambos países trabajen juntos para buscar soluciones.

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“México es de una enorme importancia para Estados Unidos. Tenemos un fuerte interés estratégico en una relación de respeto y colaboración con México, mientras trabajamos a través en nuestras diferencias en comercio, seguridad y migración”, expusieron los diplomáticos.

Los firmantes recuerdan que ellos ayudaron a forjar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con México en todas sus etapas, y si bien, reconocen que nos es perfecto, tampoco es “asesino de trabajos” como Donald Trump ha sostenido.

“Desde que el TLCAN fue firmado en 1993, los empleos estadounidense vinculados al comercio con México crecieron de 700 mil a 4.9 millones. El valor de nuestro comercio bilateral se ha multiplicado por seis. México es ahora el segundo mayor mercado para las exportaciones de los Estados Unidos, por encima de China, Japón y Alemania. México es el tercer mayor comprador de productos agrícolas de Estados Unidos. Construimos muchas cosas juntos”, afirmaron los ex embajadores.

El TLCAN que está ahora en jaque por las amenazas de Trump, ayudó a negociarlo John Negroponte, uno de los firmantes.

En el texto instaron al gobierno de Trump a entablar conversaciones serias con México sobre las diferencia en materia comercial y en otras instancias.

“Las observaciones intimidatorias o denigrantes hacen que sea más difícil alcanzar resultados que apoyen los intereses económicos y de seguridad de Estados Unidos y alimente el antiamericanismo en México”, advirtieron.

Otro de los temas que mencionaron es la migración y el muro fronterizo, el cual Trump ordenó construir en su tercer día de mandato.

“Exigir públicamente que México pague por un muro que los mexicanos no piensan que es necesario ha alimentado el nacionalismo antiamericano. Esto limita la capacidad del gobierno de México para trabajar con nosotros para encontrar soluciones”, destacaron los diplomáticos.

También mencionaron la relación que ambos países guardan en temas de seguridad nacional. Señalaron que los gobiernos de México y de Estados Unidos han trabajado para impedir la entrada de terrorista a territorio estadounidense y que han trabajado de manera estrecha en la lucha contra el narcotráfico.

La declaración de los ex embajadores fue publicada ayer en Washington Post, un día después de que el Presidente Trump dijera que la relación comercial con México ha sido mucho más difícil que la Estados Unidos tiene con Canadá.

“Tenemos una relación comercial muy buena con Canadá. La ajustaremos”, señaló Trump. “Es una situación mucho menos severa que la que está teniendo lugar en la frontera sur. En la frontera sur, por muchos, muchos años la transacción no fue justa para Estados Unidos”, dijo.