Por Elena Goicoechea

Qué mejor forma de pasar una mañana de sábado en la Ciudad de México que paseando por Polanco. Comenzamos por cruzar el parque Lincoln, con sus espejos de agua rodeados por casonas neocoloniales, para continuar recorriendo la avenida Masaryk, donde se encuentran las mejores firmas del mundo.

Después de caminar un buen rato decidimos ir en busca de algún lugar donde se pudiera desayunar rico en un ambiente agradable. Sabíamos que encontrarlo no sería difícil, ya que en esa zona se concentra lo mejor de la oferta gastronómica de la capital. Fue así como llegamos a la Casa del Pastor.


Tengo que admitir que, a pesar de que el menú contiene una vasta variedad de antojitos mexicanos, La Casa del Pastor no es la típica taquería. Podría decirse que es el eslabón perdido entre las taquerías y los restaurantes de alta cocina mexicana. La materia prima es de primera, la comida exquisita y la atención inmejorable; aun así, los precios son accesibles. Luego, luego, se nota la calidad del nixtamal. Y es que la verdad, una buena tortilla recién hecha es lo que hace a un buen taco…, sope, guarache o quesadilla.

Por las mañanas, a diferencia de las taquerías comunes, tiene una carta de desayunos espectacular. Yo pedí un platillo combinado de huevos rancheros con un sope delicioso y varias tazas de buen café. Ya sé, es una exageración, pero no podía irme sin probar la especialidad de la casa: los tacos al pastor, hummmm.

La próxima vez que vayamos a algún concierto en el Auditorio Nacional cerraremos ahí la noche con unos buenos tacos, pues según nos dijo el capitán, es lo que hace mucha gente y por eso cierran tarde. La ubicación, perfecta: Masaryk esquina con Musset.

Por si se les ofrece, con la novedad de que también tienen servicio para eventos; de modo que cuando organicen una fiesta, una reunión o una comida, La Casa del Pastor es una excelente opción. Los dejo, ¡ya me dio hambre!


La Casa del Pastor
Alfredo de Musset 3, Miguel Hidalgo, Polanco, CDMX.

www.lacasadelpastor.com.mx