Al dar demasiada difusión e importancia al poco probable riesgo de un ataque terrorista, los políticos y los medios contribuyen a que se logre el objetivo de sembrar el miedo en la sociedad, objetivo del terrorismo. ¿Es por ignorancia o lo hacen para lograr sus propios objetivos al manipular las emociones de la gente?

Según la New America Foundation, los jihadistas han asesinado a 94 personas en territorio americano entre 2005 y 2015. Durante el mismo periodo, 301,797 personas murieron por disparos de armas de fuego en los Estados Unidos, reporta Politifact.

Estas cifras parecen indicar que la prohibición firmada por Donald Trump’s para recibir personas de siete países con el propósito de «proteger a los norteamericanos de los ataques terroristas perpetrados por extranjeros» es un error.

Pero Trump sabe que los americanos temen más al terrorismo que a las armas. a pesar de que los hechos arrojan que tienen 3,210 más probabilidades de que los mate una bala que un atentado terrorista.

La Universidad Chapman condujo un estudio (Survey of American Fears) sobre los miedos de los americanos durante más de tres años. Preguntó a 1,500 adultos a qué temían más. Organizó los miedos en categorías que incluían: miedos personales, teorías de conspiración, desastres naturales, fenómenos paranormales y miedo a los musulmanes.

En 2016, el miedo número 1 de los americanos era «la corrupción de los oficiales del gobierno», igual que en el 2105. Los ataques terroristas estaban en segundo lugar. Y el número 5 no fueron las armas, sino la prohibición de las armas. El miedo de perder a un ser querido fue el siguiente en la lista.

Una razón de que los miedos de la gente no sean proporcionales al riesgo real es que nuestro cerebro está condicionado por la evolución para hacer juicios rápidos, que no siempre están sustentados en el razonamiento lógico. «Nuestras emociones nos empujan a emitir juicios instantáneos, lo que tal alguna vez fuer útil, pero ya no lo es», afirma la psiquiatra infantil Maia Szalavitz, que escribió para la revista Psychology Today.

Asimismo, el miedo fortalece la memoria, de modo que catástrofes como un avión que se estrella o un ataque terrorista se empotran en nuestra memoria, mientras que tendemos a olvidar los horribles accidentes que vemos cotidianamente en las carreteras. “Como resultado, sobrestimamos las probabilidades de que ocurran eventos terribles, pero poco frecuentes, y minimizamos el riesgo de los eventos ordinarios», explica Szalavitz.

La percepción del riesgo (Risk perception) solía estar basada en una ecuación analítica: multiplicar la probabilidad de que ocurra un evento por el daño potencial que causa si llega a ocurrir. Pero Paul Slovic, profesor de Psicología en la Universidad de Oregon, comprende que es el poderoso rol de las emociones en la toma de decisiones (understood the powerful role of emotions) lo que altera la ecuación. Hay muchas cosas que alteran nuestra forma de percibir el riesgo:

  • Si confías en la persona con la que estás tratando (la desconfianza aumenta la percepción de riesgo)
  • Control o falta de control (la falta de control aumenta la percepción del riesgo)
  • Es un hecho catastrófico o crónico (lo catastrófico aumenta la percepción del riesgo)
  • Si incita el pavor o la ira (el pavor aumenta la percepción del riesgo)
  • Incertidumbre (falta de conocimiento sobre algo aumenta la percepción del riesgo)

La mayoría de la gente no distingue bien entre «un riesgo entre mil» y «un riesgo entre un millón», afirma Mark Egan, consejero asociado en el Behavioral Insights Group de Londres.

Baruch Fischhoff, científico especialista en decisión en el Carnegie Mellon, sostiene que la impredecibilidad del terrorismo puede causar más miedo que un accidente de auto: «El terrorismo no es como los accidentes de los vehículos de motor, en los que el desempeño pasado puede predecir el desempeño futuro. El terrorismo puede cambiar su modus operandi, de modo que no es irracional que la gente reaccione diferente ante un evento incierto.»

Eso es exactamente lo que hicieron los estadounidenses tras los ataques a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. Las personas comenzaron a viajar en avión con menos frecuencia y a conducir con más. El resultado, estima el alemán Gerd Gigerenzer, especialista en riesgo, fue que aumentó en 1,595  el número de americanosque murieron en accidentes viales durante los siguientes doce meses.

Michael Rothschild, entonces profesor emérito de la Universidad de Wisconsin, calculó algunos de los riesgos que enfrentamos (risks):

  • 1 en 1 millón: riesgo de morir en un avión secuestrado, asumiendo que vueles cuatro veces al mes y los secuestradores destruyeran un avión al año. (precisando, desde el 9/11, no han secuestrado ni destruido ningún avión los terroristas en Estados Unidos).
  • 1 en 7,000: riesgo anual de morir en accidente vial.
  • 1 en 600: riesgo anual de morir de cáncer.

Rothschild culpa a los políticos de exagerar el riesgo del terrorismo. La saturación de ese tipo de noticias en los medios también tiene parte de culpa. Tener acceso fácil a imágenes de cada atrocidad que sucede a la humanidad nos hace propensos a lo que los científicos del comportamiento llaman sesgo de disponibilidad, esa tendencia a dar mayor peso a aquello que nos viene fácil a la mente. La cobertura general de los ataques del 11/9 infiltraron con éxito las imágenes del terrorismo en nuestra mente; mientras que las balaceras que suceden a diario, con excepción de los tiroteos masivos, son ignoradas por la gente, por lo que tienen un efecto menor.

«Solemos reaccionar exageradamente ante las amenazas visibles», afirma Max Bazerman, co-director del Center for Public Leadership de Harvard Kennedy School y experto en toma de decisiones.

Tras el atentado con bombas durante el Maratón de Boston en 2013, Roxane Cohen Silver y dos coautores analizaron qué fue lo que causó mayor estrés: estar presente o cerca del lugar donde estallaron las bombas o estar expuesto a las imágenes en los medios. Descubrieron que “estar expuesto repetidamente a esas imágenes se asociaba en forma directa con un nivel más alto de estrés agudo que el causado por la exposición directa.»

El presidente Trump responde al desmedido miedo al terrorismo de la gente. Desafortunadamente, su precipitada orden ejecutiva no va a funcionar —tal como publicó the Wall Street Journal, “de 180 individuos acusados de crímenes relacionados con el terrorismo jihadista o que murieron antes de ser acusados, solo 11 provenían de los siete países a cuyos ciudadanos se prohibió la entrada a los Estados Unidos. No prohibió gente de Arabia Saudita, Líbano, los Emiratos Árabes o Egipto —lugar de origen de los terroristas que llevaron a cabo los ataques del 9/11.

Fuente: https://qz.com/898207/the-psychology-of-why-americans-are-more-scared-of-terrorism-than-guns-though-guns-are-3210-times-likelier-to-kill-them/

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