Martin Wolf, economista y editor jefe del Financial Times, cree que la dura postura que está adoptando Donald Trump contra el comercio internacional se debe a que el presidente de Estados Unidos se ha rodeado de ‘expertos’ que creen en teorías «prácticamente falsas». Al final, si las medidas que adopta el Gobierno de Donald Trump continúan por el camino del aislacionismo «se producirá un colapso del libre comercio que no beneficiará a nadie, ni siquiera a Estados Unidos», sentencia Wolf.

Wolf señala en su columna en el Financial Times que el equipo de Tump «cree, por ejemplo, que como IVA no se aplica a las exportaciones es una subvención a las mismas. Pero esto no es así: los bienes estadounidenses vendidos en la Unión Europea pagan IVA al igual que los productos europeos; al igual que los bienes europeos vendidos en Estados Unidos pagan el impuesto sobre ventas. En ambos casos no existe distorsión entre los bienes domésticos y los importados, los aranceles son la única distorsión sobre los precios relativos».

Teorías «casi falsas»

Por otro lado, esos ‘expertos’ creen que una política comercial u otra puede determinar el déficit por cuenta corriente de un país sin afectar a otros indicadores.

«Asumen que imponiendo aranceles más altos» pueden acabar con las cifras negativas en la balanza comercial, pero no tienen en cuenta que si se reducen las importaciones caerá la oferta de dólares en el mercado de divisas, al final «las exportaciones de Estados Unidos bajarán hasta que el déficit comercial vuelva a alcanzar el punto de inicio».

«Los que rodean y aconsejan a Trump creen en teorías falsas»

«La protección sólo ayudará a unas empresas empeorando la situación de otras. Las propuestas de Trump parecen conducir hacía la resurrección de una economía muerta, pero lo cierto es que la protección acabará convirtiendo a Estados Unidos en un destino poco atractivo para la inversión extranjera. Esta no parece una estrategia sana», asegura Wolf.

Este experto hace alusión a un trabajo del Peterson Institute for International Economics, que sostiene que una guerra comercial contra China y México (suponen un cuarto de todo el comercio de Estados Unidos) podría destruir hasta 4,8 millones de puestos de empleo en el sector privado de Estados Unidos. «La interrupción de las cadenas de suministro sería un problema especialmente grave».

Para concluir la columna, Wolf cree que «la retórica de ‘América Primero’ se lee como una declaración de guerra económica. Estados Unidos es muy poderoso. Pero ni aún así puede creer que logrará hacer su propio camino solo… El resultado más probable es el colapso del libre comercio para todos… Eso no beneficiaría a nadie, ni siquiera a Estados Unidos».


Fuente: eleconomistaamerica