El magnate mexicano Carlos Slim, quien fue atacado por el presidente Donald Trump durante su campaña electoral pero que posteriormente se reunió con el líder estadounidense en Florida, ha señalado este viernes en una rueda de prensa que «si Trump impone aranceles no los van a pagar los mexicanos, los van a pagar los 325 millones de estadounidenses». «La mejor barda que tenemos son inversiones, oportunidades de empleo y actividad económica. Debemos poner el énfasis en la economía interna porque México es el mejor socio de Estados Unidos en estos momentos» ha explicado.

El magnate ha asegurado que Trump es un gran negociador, debemos saber que tenemos una posición de fuerza, en su libro dice toda su política, no hay sorpresas». «Las condiciones actuales de Estados Unidos son muy favorables para México, su economía no está ahora como cuando Obama comenzó su mandato, que había una crisis del sector automotriz e inmobiliario» ha explicado el dueño de Grupo Carso.

«La prioridad que tenemos ahora, como Gobierno y como ciudadanos, es ayudar a nuestros compatriotas en Estados Unidos. México debe facilitar documentos para que obtengan su ciudadanía» ha afirmado.

El cuarto hombre más rico del planeta según la revista Forbes, ha agregado que ha visto «con un gran contento, con un gran gusto y emoción» cómo «se ha unido todo México, cómo se han unido los partidos, la sociedad civil, mujeres hombres de todos lados, como una sola voz, como un solo ser para apoyar la decisión del presidente» «Esta unidad nacional va a permitir al Gobierno tener una posición de fuerza y con determinación hacer las negociaciones que mas convengan a los intereses nacionales», ha agregado.

Slim ha considerado que México debe huir de lo «políticamente correcto» y negociar «sin entregarnos» pero también «sin enojarnos» porque las relaciones con Estados Unidos resultan muy beneficiosas para el país.

Sobre los planes de Trump, ha alabado que pretenda «transformar Estados Unidos», sin embargo, ha advertido de que muchas de las medidas que ha propuesto suponen una regresión para volver «a la exitosa sociedad industrial del pasado».

Además, ha alertado de que su política de comercio exterior supone «un alto riesgo para los consumidores estadounidenses». «Ojalá vea que no puede dejar de pensar en la productividad, en la competitividad y en los Derechos Humanos».


Foto en portada: EFE
Fuente: eleconomistaamerica