«¿Alguna vez habías escuchado del salario emocional? Tal vez es algo que estás perdiendo de vista y que puedes aprovechar para tener mejores oportunidades laborales», advierte Daniel Higa Alquicira.

En su artículo «¿Sabes qué es el salario emocional? Conócelo y aprovéchalo a tu favor«, publicado por El Semanario, el autor describe una serie de exigencias relativamente nuevas que han sido impulsadas por la generación Millennial y que ha modificado la percepción de los beneficios que puede obtener un empleado.

Las nuevas generaciones buscan factores que les ayuden a desarrollarse integralmente dentro de una organización laboral. Por lo tanto, buscan un buen salario emocional.

De acuerdo con la Asociación Española para la Calidad (AEC), el salario emocional es un concepto asociado a la retribución de un empleado cuyo fin es satisfacer las necesidades personales, familiares y profesionales del trabajador, mejorando su calidad de vida.

Daniel Higa explica que, el salario emocional se basa en las retribuciones que puede obtener un empleado en cierto puesto laboral y que determinan su modelo de vida: «De cierta manera, es como la frase trabaja para vivir”.

Según la revista Entrepreneur, un buen salario emocional permite disfrutar de un esquema flexible donde se obtengan beneficios en todos los ámbitos de la vida: salud, familia, esparcimiento y recreación.

En resumen, asegura un nivel de satisfacción psicológica, al satisfacer las motivaciones personales.

Cualquier empleado –sin importar el puesto que ocupe–, aprecia el respeto y el valor que le otorgan a su labor, lo que genera un sentimiento de pertenencia y un mayor compromiso con la empresa.

El salario emocional puede ser tan importante como el monto económico que gana un empleado.

En caso de que el salario emocional sea muy bajo, tal vez sea el momento de buscar nuevas oportunidades de desarrollo.