Veamos qué sucede en cada uno de estos ámbitos:

Familia hotel:

  • Es un lugar para dormir y comer cuando se requiera.
  • Cada quien tiene sus propios intereses, objetivos y prioridades.
  • ¡No hay horarios! Entran y salen a la hora que a cada uno convenga.
  • El comedor está abierto las 24 horas del día y nadie puede ser despertado o interrumpido.
  • Las personas son ajenas entre sí: cada una tiene SU cuarto, SU televisión, SU ropa. No comparten nada. Cada quien está en sus cosas y no sabe qué pasa con los demás.
  • No hay comunicación entre los huéspedes, no se conocen, no hablan entre sí; si acaso, se saludan en los pasillos o elevadores.
  • No existe alguien que dirija al equipo, sólo hay un gerente que administra, ordena, limpia y ve que todo funcione, pero NO dirige a sus huéspedes.
  • Casi nunca realizan actividades en común, cada quien hace lo que quiere, a la hora que quiere y no se preocupan unos de otros. Cada huésped vive su vida.
  • En una ‘familia hotel’ no hay AMOR, es un lugar para satisfacer las necesidades de quienes lo habitan, pero nada más.

Familia equipo:

  • Es un lugar acogedor, que invita a la convivencia. A los integrantes les gusta estar juntos.
  • Los miembros se apoyan mutuamente.
  • Existen intereses y metas en común.
  • Juntos establecen objetivos a corto y a largo plazo.
  • Existe disciplina y autoridad, reglas y estrategias.
  • Hay horarios, tanto para los deberes y obligaciones, como para divertirse, comer, descansar y dormir.
  • Ganan o pierden JUNTOS. Es decir, lo que haga o deje de hacer alguno de sus miembros afecta el resto. Están en constante relación.
  • Hay buena comunicación entre el líder y los integrantes del equipo, platican, conviven y están enterados de las inquietudes y problemas de todos.
  • Existe un líder o CAPITÁN del equipo, quien está en constante comunicación con los demás para conocer sus necesidades, problemas, cambios y logros, a fin de guiarlos adecuadamente.
  • Los miembros tienen que entrenar, por lo que fomentan actividades en común que los llevan a convivir, trabajar, aprender y divertirse juntos.
  • Sus miembros comparten un ideal, tienen un proyecto de vida en común que hace que todos se sientan apoyados y amados en las buenas y en las malas.
  • En una ‘familia equipo’ hay AMOR, y se demuestra luchando juntos para competir y ganar en la vida. Se escuchan unos a otros, se aceptan, se apoyan y gozan de la vida juntos.

Pregúntate sinceramente: “¿mi casa es como un hotel de cinco estrellas, en donde dormimos, comemos y vivimos como extraños?, ¿un lugar donde se satisfacen las necesidades materiales, pero no las emocionales y menos las afectivas?, ¿hablamos, pero no nos comunicamos y, aunque seamos familia, no vivimos como tal?”

O bien, ¿tu familia es un equipo que comparte ideales, objetivos y metas, tienen buena comunicación, valores, límites, disciplina, orden y horarios y, sobre todo, el liderazgo de los padres?

¿“Familia equipo” o “familia hotel”? Tú decides cómo quieres que sea la tuya.


Lucía Legorreta de Cervantes
Presidenta del Consejo Nacional de CEFIM, Centro de Estudios y Formación Integral de la Mujer.
Facebook:  Lucia Legorreta
cervantes.lucia@gmail.com

www.lucialegorreta.com