Considerado uno de los mayores impostores de la historia, fue aprehendido un presunto anciano vinculado con el robo de la Navidad.

Como testigos de cargo, se presentaron a declarar ocho renos conocidos por los alias de Donner, Blitzen, Vixen, Cupid, Comet, Dasher, Dancer y Prancer, quienes liderados por el jefe de su banda, un ejemplar de nariz roja apodado Rudolph, aceptaron ingresar al programa de testigos protegidos para evitar convertirse en renos reos.

El indiciado enfrenta cargos por:

Piratería: Se le imputa el haber reproducido masivamente una versión no autorizada de la festividad original, desvirtuando su origen y objetivo. Además, durante las temporadas navideñas de las últimas décadas ha invadido las tiendas departamentales, los medios de comunicación y las calles de las grandes ciudades con miles de copias baratas de sí mismo.

 Asociación delictuosa: Se sospecha que ha actuado en complicidad con las principales corporaciones comerciales del planeta, generando utilidades multimillonarias.

 Suplantación de identidad: Este personaje conocido por los alias de Santa Claus, Papa Noël, Weihnachtsmann, Sinterklaas y San Nicolás, entre otros, usurpó y modificó la identidad del auténtico San Nicolás de Myra para lograr sus fines.

 Falsedad en declaraciones: nunca estuvo casado, fue un obispo conocido por sus obras de caridad, por lo que no existe ninguna Sra. Noël, ni es originario de Laponia, lugar de difícil acceso donde tenía su casa de seguridad.

 Usurpación de funciones: A través de un agresivo adoctrinamiento, ha logrado convencer a los niños del planeta de que él, y no Jesús, es la respuesta a todas sus necesidades.

 Soborno agravado: ofreciendo costosos regalos a los menores, ha logrado “comprar” conductas de mérito temporales que tienen como fin complacer a los “jefes”.

 Robo de vehículos: Se le ha visto volándose trineos, especialmente de noche.

 Allanamiento de morada: Aunque los peritajes no arrojan pruebas contundentes, testigos afirman que lo han visto entrar subrepticiamente en diversas casas habitación.

 Explotación de menores: Durante décadas, ha forzado a menores (de talla) a trabajar en su taller sin goce de sueldo ni prestaciones laborales, donde fabrican juguetes, tejen ropas, cosen balones y zapatillas de deporte, en condiciones climáticas extremas. Los trabajadores ya fueron remitidos a albergues para personas que viven en situación de “tunturit” (colinas heladas cuya altitud sobrepasa el límite del bosque en la región subártica).

 Enriquecimiento inexplicable: nadie sabe con certeza de dónde proceden los recursos con los que adquiere las materias necesarias para fabricar millones de juguetes y productos cada año.

 Robo de patentes: En su taller clandestino se producen copias exactas de los juguetes, gadgets y artículos deportivos más populares del mercado.

Incumplimiento de contratos: El indiciado enfrenta miles de demandas civiles presentadas por niños de diversos países, en especial del Tercer Mundo, que lo acusan de no entregar lo solicitado en sus misivas navideñas.

 Robo agravado: El principal ilícito que se le imputa es haberle robado la Navidad a su auténtico Propietario.

Últimas noticias:

De acuerdo con declaraciones del fiscal en turno, el presunto culpable permanecía detenido sin derecho a fianza, en espera de un juicio justo, cuando el Principal Afectado decidió retirar los cargos y otorgarle el perdón. Acto seguido, Jesús exhortó a los niños del mundo a no dejarse sorprender por falsas ofertas de felicidad y, como cada Navidad, desde hace más de dos mil años, les obsequió los regalos más valiosos: el Amor, la Verdad y la Vida.