¡Porque no se renuncia a la vida!

Emilia Grabarczyk nació en la ciudad alemana de Witten tras 25 semanas de gestación, midiendo sólo 20 cm y pesando 229 gramos. Su pie apenas superaba el tamaño de la uña de una mano adulta.

Fue reconocida como el bebé más pequeño y más ligero del mundo, “superando el récord” de la norteamericana Rumaisa Rahman, que había nacido en la semana 26, en Chicago, pesando 246 gramos.

Conforme el Dr. Bahman Gharavi, el parto, delicadísimo, por cesárea, exigió todo el esfuerzo de un equipo de pediatras, ginecólogos y cirujanos que lucharon por la supervivencia de Emilia: “Ni niños que pesan 400 gramos logran normalmente sobrevivir. Nosotros tenemos que agradecer también a Emilia por su supervivencia. ¡Es una pequeña guerrera!”.

Sin la cirugía, la pequeña Emilia habría muerto dentro del útero porque la placenta no le ofrecía la alimentación necesaria. Sus padres, Lukas, 34, y Sabine, 30, no se lo pensaron dos veces para decidir salvar la vida de su hijita.

Un largo periodo de recuperación fue necesario tras el parto, pero la lucha de la familia valió todos los sacrificios: pasados 9 meses desde el nacimiento, la pequeña guerrera llegó a los 3kg, cada día más fuerte.

¡No se renuncia la vida!

http://es.aleteia.org/2016/10/24/la-bebe-mas-pequena-del-mundo-9-meses-despues-de-un-milagro-de-la-vida/