La mayoría de las veces, los problemas de lectoescritura no son causados por la dislexia y más bien se trata de dificultades en el aprendizaje que muchas veces están asociadas a inmadurez neurológica.

La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico. Se da en niños que no presentan ninguna alteración en la inteligencia ni en los procesos atencionales o de cálculo mental.

Generalmente se confunde el diagnóstico de dislexia, ya que existen otros problemas de aprendizaje que pueden dificultar los procesos de lectoescritura.

De hecho, la dislexia como padecimiento primario es muy raro y poco frecuente. Muchas veces se trata de un padecimiento hereditario que afecta principalmente a varones zurdos. En algunos casos se ha encontrado un defecto en la migración de las neuronas en una zona específica del cerebro llamada giro angular.

Este tipo de padecimiento puede mejorar mediante la instrumentación de terapias de aprendizaje y los medicamentos en estos casos no están indicados.

La mayoría de las veces, los problemas de lectoescritura no son causados por dislexia, sino que se trata de dificultades en el aprendizaje, que suelen estar asociadas a inmadurez neurológica. En este último caso, si se hace un diagnóstico preciso, existen muchos recursos para acelerar la maduración y el pronóstico sea mucho mejor que en el caso de las dislexias puras.

Para mejorar la maduración cerebral existen muchos recursos, como la técnica de neurofeedback y otros métodos de estimulación cerebral, además de la utilización, en algunos casos, de medicamentos.

Lo más importante es establecer un diagnóstico preciso para no confundir el diagnóstico de la dislexia. Se requiere la intervención de un equipo interdisciplinario formado por un médico experto en problemas de aprendizaje, la aplicación de un electroencefalograma y un estudio psicopedagógico.

Si se realiza un diagnóstico preciso y se recomienda un tratamiento integral multidisciplinario, por lo general, este tipo de problemas se superan, sobre todo cuando se realiza a edades tempranas, ya que el cerebro, en esa etapa, presenta una gran plasticidad neurológica y una gran capacidad para reparar la desventaja.

El Dr. Jaime Romano Micha es director general del Centro Neuropsicopedagógico Polanco S.C.

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