NO PASA SÓLO EN LAS ESCUELAS, TAMBIÉN EXISTEN RELACIONES AGRESIVAS Y DE ACOSO EN NUESTROS LUGARES DE TRABAJO

No pasa sólo en las escuelas, también existen relaciones agresivas y de acoso en nuestros lugares de trabajo.

El mobbing es una práctica cada vez más frecuente que produce inestabilidad emocional  y una falta de motivación en el trabajador afectado. Dicho concepto deriva del verbo en inglés to mob, que significa «asaltar o acosar», y se refiere a la agresión por parte de dos o más personas en contra de un individuo específico, denigrando su desempeño y sus capacidades laborales.

Según Iñaki Pinuel, reconocido psicólogo del trabajo, el mobbing se presenta de manera activa o pasiva. La primera consiste en gritos, insultos, reprensiones, intromisiones y obstaculizaciones del trabajo, humillaciones en público o en privado, falsas acusaciones, etcétera. Y de manera pasiva, cuando se desarrolla en forma de restricciones en el uso de material o equipos, prohibiciones u obstaculizaciones en el acceso a la información necesaria para el trabajo, eliminación del apoyo necesario para el trabajador, disminución o eliminación del adiestramiento imprescindible para el empleado o la negación de la comunicación.

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¿Cuáles son sus consecuencias?

En muchos casos, el empleado afectado tiende a sufrir depresión, estrés, sentimiento de fracaso, desconfianza, ansiedad y, en ocasiones, puede llegar a conducirlo a alguna adicción o a tendencias suicidas; a nivel social, los trabajadores acosados llegan a ser muy susceptibles e hipersensibles a la crítica, suelen manifestar actitudes de desconfianza y conductas de aislamiento, evitación, retraimiento; o bien de agresividad u hostilidad, así como otras manifestaciones de inadaptación social, como por ejemplo, sentimientos de ira y rencor y deseos de venganza dice Pinuel.

También provoca problemas en el ambiente laboral, porque si existe alguna persona que ejerza este tipo de violencia, entonces afectará al desempeño no sólo de una persona, sino que generará una disminución en la calidad del trabajo del equipo completo.

¿Cómo lo enfrento?

Existen múltiples artículos en la Web que orientan sobre la manera de combatir este tipo de abuso. Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado un folleto digital para que tanto empleados como empleadores tengan a la mano información que ayude a contrarrestarlo. Las principales acciones que la OMS y diversas instituciones aconsejan son:

  1. Evaluar la situación de acoso. Lleva una lista detallada de las acciones que consideres agresivas en contra de tu persona. 
  1. Informa. Hazle saber a tu superior acerca del acoso, siempre basándote en las acciones que ya apuntaste en tu bitácora. Esto te servirá como evidencia. 
  1. No renuncies. Por más que seas presionado, siempre mantén ésta como última opción. Debe haber un cambio de actitud en ambas partes. Si no hay una respuesta por parte del área de recursos humanos o tus superiores, puedes pedir un traslado de tu puesto a otra área de trabajo. 
  1. Busca aliados. Siempre habrá compañeros que sean personas sensatas y maduras. Apóyate en ellos y haz públicas las amenazas o agresiones hacia tu persona. Si eres testigo de mobbing en contra de algún compañero, ayúdalo. 
  1. Trabaja, trabaja y trabaja. Nunca dejes a un lado tu desempeño laboral. Demuestra que eres un apersona responsable y capacitada. Entre más lo hagas, menos armas tendrá el agresor para hacerte daño. No desaproveches las oportunidades de capacitarte, tomar cursos o cualquier cosa que te mantenga actualizado en tu profesión.

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De acuerdo con la psicóloga Rosa SIlvia Arciniega, autora del libro Acoso moral en las organizaciones laborales, en México cada vez existe una mayor sensibilidad hacia la calidad del mundo laboral; de hecho, un primer paso por parte de la política laboral federal ha sido reconocer la realidad de la existencia de conductas constitutivas de acoso moral en los centros de trabajo que afectan la salud y la productividad en los diferentes centros laborales.