Existen múltiples causas para que una persona pueda tener epilepsia algunas son hereditarias y otras son adquiridas.

Esta enfermedad ha existido desde el inicio de la humanidad y se cuenta con información en escritos muy antiguos. El término de epilepsia proviene de una palabra muy antigua que significa: “Verse sobrecogido bruscamente”. Además, se ha conocido que grandes personalidades de la historia mundial, a lo largo de la vida, padecieron alguna forma de epilepsia.

Este padecimiento se puede presentar a cualquier edad y no todos los tipos de epilepsia se presentan con movimientos bruscos del cuerpo. Algunas veces puede manifestarse como alteraciones en la conducta o en el estado de ánimo, y en ocasiones con sensaciones raras en el cuerpo o en el estado mental.

Por otro lado, las complicaciones del embarazo o el parto pueden ser una causa frecuente de epilepsia, mientras que otros tipos de epilepsia se llegan a adquirir por infecciones en el cerebro, por una meningitis o una encefalitis; aunque en algunos casos el problema está en una malformación del cerebro o de las arterias cerebrales, o incluso un golpe en la cabeza puede producir epilepsia post-traumática.

Algunas epilepsias se manifiestan simplemente como sensaciones raras, ausencias o alteraciones en el estado de ánimo. Muchas veces puede ser hereditaria, o no tener una causa aparente y simplemente ser causada por un problema funcional del cerebro.

El tratamiento con medicamentos para la epilepsia tiene como intención regular el funcionamiento de las neuronas que están trabajando de una manera anormal, estabilizando y mejorando el funcionamiento de las membranas de las neuronas. Afortunadamente alrededor del 70% de los niños que padecen epilepsia pueden llegar a presentar cura para su enfermedad. Esto depende en gran medida de la causa que la originó y de que se lleve un tratamiento adecuado.

Recomendaciones para la gente con epilepsia:

Evitar tomar alcohol en cualquiera de sus presentaciones, o ingerir cualquier tipo de droga.

No desvelarse en exceso. Si un chico, particularmente adolescente, sabe que tendrá una reunión nocturna por la que tendrá necesidad de dormir más tarde de su horario habitual, es recomendable solicitar que duerma una siesta vespertina para evitar que se encuentre despierto durante tantas horas sin descansar.

Existe la creencia de que los niños con epilepsia no deben ver televisión o jugar videojuegos, sin embargo, los niños pueden realizar estas actividades sin problema. Para todos los niños es recomendable que los padres regulen la cantidad de tiempo que juegan durante el día; uno o dos periodos de 30 a 40 minutos son suficientes.

Para los alimentos no existe ninguna restricción especial. Es recomendable no tomar en exceso refresco de cola o café; sin embrago, esta podría ser una recomendación general para cualquier persona.

 

El Dr. Jaime Romano Micha es director general del Centro Neuropsicopedagógico Polanco S.C.

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