Facicam. Los efectos de las manualidades en nuestro cuerpo

En uno de sus artículos, Jacques Wilson explica que hacer manualidades puede ayudar a aquellos que sufren de ansiedad, depresión o dolor crónico.

También puede disminuir el estrés, aumentar la felicidad y proteger al cerebro de daños causados por el envejecimiento. Desde la elaboración de figuras de papel en el colegio, hasta la construcción de algún mueble para el hogar, estos pasatiempos nos servirán de distracción y harán nuestros días más llevaderos.

Al llevar a cabo estas actividades, nuestro cerebro libera un neurotransmisor llamado dopamina. La dopamina en sí es nuestro antidepresivo natural […] Y es que crear algo –ya sea a través del arte, la música, la cocina, el quilting, la costura, los dibujos, la fotografía o la decoración de pasteles- nos beneficia de varias maneras, dice la neuropsicóloga Catherine Carey Levisay. Se piensa que la dopamina estaba diseñada, originalmente, para hacernos repetir actividades que ayudarían a la sobrevivencia de la especie, como comer y tener sexo. Con el tiempo, hemos evolucionado de tal manera que el cerebro también libera dopamina mientras pintamos vidrio o decoramos un pastel.

Hacer manualidades también mejora nuestra autoeficacia, dice Levisay, o cómo nos sentimos respecto a desempeñar tareas específicas. Los psicólogos creen que un fuerte sentido de autoeficacia es clave para la forma en la que abordamos un nuevo reto y superamos las decepciones en la vida.

Sin embargo, hay ocasiones en que la dopamina no es suficiente y al terminar estos trabajos llegamos a padecer cierta inflamación o dolor en nuestras manos o espalda. Mantenernos en una posición estática y con un movimiento repetitivo de nuestros dedos, muñecas y antebrazos, puede causar molestias bastante incomodas en nuestras articulaciones y arruinar nuestro descanso.

Este tipo de padecimientos, no son exclusivos de los adultos mayores, también pueden encontrarse en adultos y jóvenes, Varias personas se han inclinado por el uso de analgésicos, sin embargo, estos sólo duermen el dolor y no actúan en su origen: la inflamación de un músculo, tendón o ligamento. Por otra parte, los antinflamatorios inhiben la inflamación y ayudan a erradicar el dolor. En ambos casos existen presentaciones orales y cutáneas; las primeras, más efectivas pero muy agresivas con el estómago y las segundas, más convenientes en tratamientos largos o con pacientes con estómago delicado, el piroxicam por ejemplo, es mucho más efectivo como antiinflamatorio que como analgésico y es utilizado para aliviar muchas de las molestias de inflamación y dolor presentadas por:

  • Golpes y torceduras.
  • Esguinces y luxaciones.
  • Artritis reumatoide.

 Este es sólo un consejo para poder sobrellevar las molestias ocasionales que se llegan a tener por hacer manualidades, sin embargo, si persiste el dolor y se vuelve algo cotidiano, siempre es recomendable asistir con el médico y llevar a cabo el tratamiento que él crea mejor para la salud.