25 razones para empezar a dar gracias a tu madre (y no parar)

Ellas nos dieron: la vida, su tiempo, su amor incondicional y sus valores. Nosotras, a cambio les hemos dado unas cuantas estrías y un buen saco de disgustos. Pero de eso trata la maternidad: del mayor sacrificio que una persona es capaz de hacer por otra y algo por lo que hay que dar gracias constantemente. ¡No sólo el día de la Madre!

Aquí damos un montón de razones para que le den las gracias a sus madres hoy y siempre:

1.- Por sentirse orgullosas de nosotras, incluso cuando era por conseguir rellenar bien una página de nuestra Caligrafía Rubio.

2.- Por decirnos que éramos guapas… recién salidas del dentista y con un aparato nuevo en los dientes.

3.- Por cambiar la torta del almuerzo por chocolate con pan los días que estábamos tristes.

4.- Por dejarnos poner La Sirenita en bucle.

5.- Por leernos infinitos cuentos a la hora de de ir a la cama.

6.- Por ignorar los cientos de “te odio”, “no te soporto” y “en cuanto pueda me largo de esta casa” que hemos soltado a lo largo de nuestra terrible adolescencia.

7.- Por enseñarnos a disimular esos primeros granitos.

8.- Por convencernos de que lo que teníamos en las piernas y en los brazos era pelusilla, imposible de depilar a la cera.

9.- Por cocinar a diario comida casera y enseñarnos a comer sano. Puede que en aquel momento odiáramos el puré de verdura, pero ahora suspiramos por uno que sepa igual que nuestros recuerdos.

10.- Por pasar con nosotras nuestro primer periodo, consolarnos en los momentos bajos y ayudarnos a aliviar el dolor.

11.-Por decirnos que nos estábamos quedando demasiado delgadas… cuando era verdad.

12.- Por no disimular que aquella amiga tan tóxica le caía mal.

13.- Por demostrarnos que con buena educación se puede conseguir más que sin ella.

14.- Por defendernos de los abusones y de los comentarios malintencionados.

15.- Por decirnos que ese pantalón nos quedaba fatal.

16.- Por enseñarnos que las heridas pequeñas se curan con besos. Y las grandes, con abrazos y toda su comprensión.

17.- Por hacer de costureras cuando necesitábamos llevar un disfraz al colegio, de analistas financieras cuando tuvimos que abrir nuestra primera cuenta bancaria, de asistente cada vez que nos queremos mudar de casa y de consejera en todas las demás áreas de nuestra vida.

18.- Por pasarnos su receta secreta de las albóndigas en salsa.

19.- Por escucharnos todas y cada una de las veces que lo necesitamos.

20.- Por creer en nosotras antes que nosotras mismas.

21.- Por hacernos ver que ese chico por el que lloramos tanto no merecía la pena.

22.- Por obligarnos a lavarnos los dientes tres veces al día y a cuidarnos la piel.

23.- Por pasarse la tarde de taxistas y llevarnos a todas las actividades extra-escolares que tanto bien nos han hecho a la larga.

24.- Por intentar hacerse amiga de todos nuestros novios. Sí, incluso de aquel que tuvimos cuando pasamos por nuestra etapa más «emo».

25.- Por enseñarnos qué es el auténtico amor.


 

FUENTE: TRENDENCIAS.com

Fotos: Pixabay.com