En México, una de cada tres personas de 12 a 65 años de edad mantiene un consumo nocivo de alcohol.

El alcoholismo alcanzó a las mujeres: el número de bebedoras se ha triplicado. No hace mucho se prohibía que la mujer fumara o bebiera, y existía un estigma social en contra de la mujer alcohólica. Hoy en día, las mujeres podemos acudir a un bar, a la cantina, al antro, y consumir alcohol. Sin embargo, ¿hasta dónde el alcohol está controlando a la mujer?

La sociedad es más tolerante con el hombre que con la mujer adicta.  Ellas viven su enfermedad en medio del rechazo social, secuelas físicas irreversibles, sentimientos de culpa y el abandono de su familia o pareja. Prueba de lo anterior es que el índice de divorcios entre parejas en las que la mujer es alcohólica es mucho mayor que en los casos en que el enfermo es el varón. Y qué decir de nuestras adolescentes que en pocos años se convertirán en mujeres.

Legalmente prohibido y socialmente permitido, el consumo del alcohol en adolescentes es cada vez más problemático, y de manera preocupante, se incrementa el índice de mujeres que beben en este segmento.

El alcohol es un ansiolítico de venta a cualquier hora del día; es un depresor del sistema nervioso que afecta la capacidad de juicio y deprime los sistemas inhibitorios de la persona, modificando su conducta. Está comprobado científicamente que las mujeres tenemos biológicamente menos tolerancia al alcohol.

¿Quieres saber por qué? Al consumir una bebida alcohólica, a los 30 o 45 minutos se alcanza la máxima concentración en la sangre y ésta lentamente va disminuyendo: un 10% se elimina en forma natural y el 90% restante será metabolizado por el hígado mediante unas sustancias químicas conocidas como enzimas. Las mujeres absorbemos más rápidamente el alcohol, tenemos menor cantidad de enzimas por lo que la tolerancia disminuye. Si un hombre consume una copa de alcohol, éste la procesa en una hora, mientras que la mujer tardará alrededor de hora y media o más en metabolizarla.

Las señales de que una mujer ha desarrollado adicción al alcohol son:

  • Las mujeres ocultan que beben para sentirse mejor, por lo que suelen esconder las bebidas en su oficina o casa.
  • Tienen sentimientos de culpa.
  • Desarrollan dependencia de otras personas.
  • Temen estar solas.
  • Tienen problemas personales y emocionales con la pareja.
  • Experimentan ansiedad, sudoración, nerviosismo y dolores de cabeza.

 

El consumo excesivo de alcohol nos lleva a una vida oscura. Las mujeres de hoy ejercemos diversos roles sociales que nos hacen vivir cada día en un constante estrés, y parecería que uno de los escapes está siendo el alcohol, que no es otra cosa que una puerta falsa que no nos lleva a ningún lugar.

Si has optado por esta forma de evasión, o conoces a alguna mujer que lo está haciendo, no hay que perder un minuto para pedir ayuda. Recuerda:

¡El alcohol es más duro con la mujer!

Sobre la autora: Lucía Legorreta de Cervantes es presidente  del Consejo Nacional de CEFIM, Centro de Estudios y Formación Integral de la Mujer.

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