La mayoría no compara productos financieros antes de contratarlos. Por lo que, más de 50 millones de mexicanos, están en riesgo de tener un seguro, un crédito o una cuenta bancaria incorrecta para su estilo de vida.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2015 (ENIF), difundida por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el  Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 71.1% de los encuestados respondió que antes de contratar un crédito o una tarjeta de crédito no comparó con otros productos o en otras instituciones financieras; 72% señaló que antes de contratar un seguro no comparó con otros productos o aseguradores y casi un 83% indicó que no comparó su cuenta bancaria antes de elegirla. La encuesta del INEGI y la CNBV incluyó a poco más de 76 millones de mexicanos de 18 a 70 años de edad.

“Cuando no comparas antes de comprar algo o contratar algún servicio, te arriesgas a pagar más por un producto que te podría salir más barato, pero, sobre todo, te arriesgas a tener un producto financiero incorrecto que no te genera los beneficios que debería o que incluso puede perjudicar tu economía. Se entiende que la mayoría de los mexicanos no compare, porque es muy tedioso ir a un banco y luego a otro y a otro; o lo mismo con aseguradoras”, dijo Freddy Domínguez, cofundador de ComparaGuru.com.

Ante este panorama, ComparaGuru.com recomienda:

n   Tarjetas de crédito. Si el cliente es totalero, lo mejor es elegir la tarjeta de crédito con la anualidad más baja; si prefieren pagar en mensualidades, deben buscar que el Costo Anual Total (CAT) sea lo más bajo posible. Ya que un error común es escoger un plástico con grandes beneficios o recompensas –como los productos Premium– sin ser usuario de éstos; la clave es aprovechar todas las promociones que brindan las tarjetas, de lo contrario pueden salir hasta 40% más caras que una sin tantos beneficios.

n   Seguros de Auto. El mayor riesgo de no evaluar el seguro de auto antes de contratarlo es adquirir una cobertura incorrecta, por ejemplo, una muy cara para un auto viejo o una demasiado barata para uno nuevo. La diferencia en el costo de una póliza entre una aseguradora y otra puede ser de hasta 30%.

n   Créditos. El riesgo de pedir créditos sin analizar intereses y comisiones, es que el CAT sea muy alto. Al comparar varios créditos, el usuario puede encontrar mejores condiciones de pagos, intereses más justos y términos más transparentes.

n   Préstamo exprés. En este tipo de préstamos, los intereses a pagar varían dependiendo del monto requerido, el tiempo a pagar la deuda y la rapidez con la que se requiere el préstamo. Por ejemplo, para un préstamo de $3,000 a pagar en 30 días y disponible en 15 minutos, los intereses son de $1,253, mientras que la misma cantidad en 2 horas implica intereses de $825.

n   Créditos automotrices. Los intereses de un crédito automotriz varían según la cantidad de enganche aportado y el tiempo que durará la deuda. Por ejemplo, para un auto con valor de 180 mil pesos, aportando un enganche de 60 mil pesos y pagando a 24 meses, los intereses del crédito varían del 11.9% al 52.10%, comparar entre la opción más costosa y la más económica genera un ahorro del 40% sobre el valor del préstamo.

Comparar es un hábito que sólo tiene el 30% de la población mexicana, sin embargo, es vital para tomar una decisión bien informada y ahorrar dinero antes de realizar tus compras.

 

FUENTE: comparaguru.com