“No creo que se le pasara por la cabeza que sucedería algo así”

Esta fotografía de una chica autista en Bangor, Maine, EE.UU., sentada sola en su fiesta de cumpleaños ha suscitado una reacción mundial.

Cuántas personas se encuentran hoy, como ayer, marginadas a causa de una discapacidad, ya sea física o de otro tipo…

Estas personas están separadas de la multitud, que sigue con sus asuntos como de costumbre. Y palpan la soledad en lugares que deberían ser de encuentro, como por ejemplo una bolera.

La imagen de la persona marginada es especialmente triste cuando se ve con el telón de fondo que ofrecen espléndidas ciudades en ebullición.

La imagen de Hallee Sorenson, la chica con autismo con el telón de fondo de la metrópolis moderna, ha conseguido llegar a los corazones de muchas personas gracias a las redes sociales.

Según explica su madre, Allyson Seel-Sorensons, cosas tan simples como una fiesta de cumpleaños a veces pueden suponer un reto difícil de organizar.

Aunque a Hallee le encanta pasar tiempo con la gente, le resulta difícil hacer amigos, según se explicaba en un artículo de The Bangor Daily News.

No le gustan las grandes aglomeraciones ni los fuertes ruidos, así que las fiestas de cumpleaños para ella normalmente son pequeñas e íntimas.

Así que cuando pidió celebrar una fiesta por todo lo alto para su 17 cumpleaños hace un par de años, su familia se entusiasmó. Muchos de sus compañeros del Instituto Bangor fueron a la celebración.

Entonces, el año pasado, Hallee quiso destacar que cumplía 18 años con una fiesta en la bolera local. Se sentía muy cómoda allí porque hacía años que la frecuentaba con la organización para deportistas discapacitados Special Olympics.

“Lo dimos todo en la preparación”, relata su madre. “Mandamos 20 invitaciones y, aunque nadie confirmó su asistencia, tampoco nadie había confirmado el año anterior, así que no nos alarmamos demasiado”.

Pero cuando llegó el gran día, el 2 de julio del año pasado, nadie fue a compartir con ella la tarta y los helados.

Unos parientes de fuera del Estado mandaron un mensaje a Seel-Sorenson, interesándose por cómo estaba yendo la fiesta. La madre les respondió con una fotografía.

“Les respondí con aquella foto, la única foto que hice de Hal. La hice desde detrás de una columna. Estaba llorando”, confesó Seel-Sorenson. “Nadie apareció. Nadie llamó. Hallee simplemente no lo entiende. No puedes explicárselo. Ella piensa como un niño de 6 años. No lo entiende”.

Aquella única foto que hizo Seel-Sorenson de su hija llegó a manos de su sobrina, Rebecca Prefontaine, que también vive en Massachusetts.

Prefontaine conservó la foto durante todo el año. Este mes, ha decidido asegurarse de que este año Hallee no volvía a tener un cumpleaños infeliz.

Así que publicó la fotografía junto con una historia la noche del martes [14 de junio], con la esperanza de que algunos de los amigos de su primita le mandaran unas tarjetas de felicitación.

“Trabaja de telefonista de emergencias en el 911, en una pequeña ciudad a las afueras de Boston, así que, cuando compartió esa foto, creo que confiaba en que algunos de sus amigos bomberos y policías le mandaran una tarjeta”, afirmó Seel-Sorenson. “No creo que se le pasara por la cabeza que sucedería algo así”.

La publicación de Prefontaine en Facebook terminó siendo compartida 150.000 veces y, gracias a ello, llegó un maremoto de mensajes, tarjetas de felicitación y regalos de todas partes del mundo.

Seel-Sorenson comentó que para las personas con autismo, construir relaciones con personas de la misma edad puede ser una ardua tarea.

“Por las razones que sean, los niños como Hallee y los adultos como Hallee no reciben la atención que merecen”, manifestó la madre.

Es el tipo de situaciones en las que todo el mundo piensa que algún otro ya estará haciendo algo. Ya irá otra persona. Yo no tengo por qué estar ahí. Y luego esto es lo que pasa”.

El papa Francisco en su catequesis del miércoles pasado, evocaba las palabras que pronunció Moisés: “Si hay algún pobre entre tus hermanos, en alguna de las ciudades del país que el Señor, tu Dios, te da, no endurezcas tu corazón ni le cierres tu mano. Es verdad que nunca faltarán pobres en tu país. Por eso yo te ordeno: abre generosamente tu mano al pobre, al hermano indigente que vive en tu tierra”.

FUENTE: http://es.aleteia.org/2016/06/22/estaba-llorando-porque-nadie-aparecio-en-su-fiesta-pero-alguien-publico-su-foto-y/