Cuando somos niños,  muchos de nosotros somos enseñados a suprimir nuestros sentimientos: “Quédate tranquilo y seca tus lágrimas, no es tan importante”.

Se prefiere que los niños sean vistos, mas no escuchados.

Negarle a los niños la oportunidad de expresarse les indica que sus sentimientos no valen la pena. El niño interpretará que sus sentimientos nos son válidos y esto conllevará una gran cantidad de problemas.

Hay muchas cosas que podemos hacer como padres para fomentar la cantidad correcta de autoexpresión. Nota que si tu hijo se expresa demasiado comenzará a sentir que el mundo entero gira a su alrededor y a sus problemas; es importante encontrar un balance.

  1. RESPONDE A SUS SEÑALES

Cuando los hijos son muy pequeños y vulnerables, el mejor camino es responder cuando ellos nos llaman. Muchas personas de generaciones anteriores creen que esto pueden malcriar a un niño cuando en realidad no es así.
Tus hijos aprenderán que los escuchas desde una temprana edad si aprendes a interpretar las señales que ellos mandan y a responder tan pronto como te sea posible.

Los bebés que son mantenidos en un horario estricto y a los que dejan llorar, pueden alinearse y no causar muchos problemas o, por el contrario, pueden reaccionar de forma negativa y causar dificultades. De cualquier manera, hay una posibilidad de que ellos pudieran tener problemas posteriormente cuando no han sido escuchados.

  1. SINTONÍZATE CON LAS NECESIDADES DE SU HIJO

Cuando los niños sienten que no son comprendidos suelen hacer grandes berrinches que son difíciles de soportar. Intenta conservar la calma viendo el lado positivo. Es sólo una fase normal y es bueno saber que tu hijo se siente lo suficientemente seguro como para poder expresar sus sentimientos. Si no entiendes lo que está tratando de decirle, detente a mirarlo. Los ojos de un niño expresarán más de lo que comprende y pueden ser una clave importante de qué es lo que pasa por su mente.

  1. HABLA SOBRE TUS PROPIOS SENTIMIENTOS

Sé un buen ejemplo y muestra a tu hijo cómo expresar sus sentimientos. Usa palabras que ellos entenderían y diles qué significa cuando utilizas un término “sentimental”. Puede decir “me siento tan triste de que papá se haya ido lejos por unos días, lo extraño” o “me siento enojado cuando nadie ayuda con las labores del hogar, estoy cansado de hacerlo todo solo”. Ahora ellos saben lo que estás sintiendo y por qué lo estás sintiendo. Ésta es una excelente oportunidad de aprendizaje para ellos.

  1. AYÚDALES A ORDENAR SUS SENTIMIENTOS

Cuando tus hijos se frustran o se enojan es una buena oportunidad para intervenir y ayudarles a ordenar sus sentimientos.  Pueden jugar un juego de clasificación de expresiones. Estos juegos se consiguen en Amazon por algunos dólares, y son una gran forma de enseñar expresiones y sentimientos a los niños.  Así aprenderán a reconocer sentimientos propios y ajenos fomentando su empatía.

  1. EVITA SUPRIMIR SUS SENTIMIENTOS

Esto es muy importante. La última cosa que queremos hacer es mandar el mensaje de que no nos importan sus sentimientos, así que intenta evitar decir cosas como: “Para de lloriquear, siempre hay algo mal contigo “ o “No te atrevas a perder la compostura conmigo,  jovencito”.  Esto sólo provocará que sienta que no es objeto de atención por tu parte y que desarrolle baja autoestima y otros problemas.

  1. NO TE EXCEDAS

Queremos niños bien ajustados y balanceados. No buscamos que sólo expresen sus sentimientos sin considerar las necesidades de otros. Intenta referirte a cada asunto constructivamente, dales tiempo para explicar su punto de vista y permíteles llorar durante un lapso razonable (si es lo que necesitan). Entonces acércate al punto principal, no hay necesidad de permitirle que se extienda más de unos minutos (a menos que haya experimentado algún tipo de trauma).

  1. SÉ ACCESIBLE

Tus pequeños necesitan saber que estás ahí para ellos. Muéstrales que estás disponible usando sus palabras y también su lenguaje corporal. Encáralos, bájate a su nivel, no te sientes defensivamente con tus brazos y piernas cruzados, muestra apertura para escuchar lo que sea que tengan que decir. Trata de no hablar entre dientes distraídamente cuando preguntan algo. Haste presente en el momento con ellos, respondiendo a cada paso en la conversación.

  1. INTENTA ESCUCHAR CON EMPATÍA

Escuchar con empatía se trata de ayudar a alguien a entender que lo has escuchado y lo comprendes: “Yo te veo triste, puedes decirme por qué” o “Jake te rechazó, ¿cómo te sientes sobre eso?”. Le haces saber que te involucras en sus problemas y sus necesidades. Es de mucho más ayuda para un niño ser escuchado de esta forma que ser reprendido o decirle: “Hablaremos sobre eso después”.

  1. MUÉSTRALES CÓMO PEDIR AYUDA

Es importante que todos aprendamos en la vida a pedir ayuda. Enséñales a tus hijos cómo se hace. Muéstrales, con la ayuda de otro adulto, cómo pedir ayuda amablemente. Aprenderán más de tus acciones que de tus consejos.

  1. Refuerza CUANDO ELLOS ESTÁN EN LO CORRECTO

Cuando observes a su hijo expresándose de una forma apropiada, refuerza su conducta con felicitaciones. Cuando un niño es felicitado es más propenso a repetir la acción.

  1. MANERAS ALTERNATIVAS DE EXPRESAR EL ENOJO

Está bien sentir enojo, pero no está bien dejar que recaiga en otras personas. Ayuda a tus hijos, especialmente a los adolescentes, a sacar el enojo a través del ejercicio: correr, artes marciales, nadar, etc.

Toma práctica y determinación ser un buen facilitador para que los hijos aprendan a expresar sus sentimientos correctamente. Mantente como  un modelo positivo. Esto se verá recompensado a largo plazo.