El científico Paul Elhrich predijo que en los años 70, cientos de millones de personas morirían de hambre, a pesar de todos los programas que se habían propuesto hasta entonces para evitar una crisis. Así, muchos hoy en día hacen conjeturas acerca de cómo puede cambiar nuestra forma de vida en unos años.

¿Quién en los años 30 o 40, cuando los promotores de Camel invitaban a la gente a fumar un cigarrillo durante la cena del Día de Gracias como digestivo, hubiera imaginado que hoy esa práctica sería tan denostada? La vida y, en específico, la tecnología, pueden cambiar drásticamente en un corto periodo de tiempo.

De manera que todos podamos estar mejor preparados para el futuro, aquí van nueve predicciones de cómo la tecnología cambiará nuestra forma de vida en los próximos cien años, de acuerdo con un reciente reporte que ha publicado Samsung, respaldado por un grupo de académicos, entre los que están la científica espacial del Reino Unido, la doctora Maggie Aderin-Pocock, los arquitectos futuristas y maestros en la Universidad de Westminster, Arthur Momou-Mani y Toby Burgess,  así como los urbanistas Linda Aitken y Els Leclerq.

Súper rascacielos: los nanotubos de carbono y los nanohilos de diamante van a ayudarnos a crear mega estructuras en forma de torres que van a hacer parecer enanos a los rascacielos de hoy en día.

Rascatierras: así como creceremos para arriba, también cavaremos y crearemos estructuras de 25 o más pisos hacia abajo.

Ciudades debajo del agua: son casi ya una realidad, se usará el agua para crear atmósferas en las que se pueda respirar y se generará combustible de hidrógeno en el mismo proceso.

Drones personales suplirán a los automóviles: varios de nosotros estaremos viajando por el aire con nuestros drones personales, algunos lo suficientemente fuertes para cargar casas enteras.

Impresiones 3D de casas y muebles: vamos a ser capaces de imprimir réplicas exactas de nuestra casa cuando estemos fuera, a base de materiales reciclables y, de esta manera, podremos tener todas las comodidades como si nunca nos hubiéramos ido.

Flexibles e inteligentes muros y comidas 3D: los muros inteligentes significan que no tendremos que decorar nuestra casa nunca más, las superficies LED se adaptarán al estado de ánimo de cada persona. Además, ya no existirán las catástrofes en la cocina o entregas de pizza; en vez de eso tendremos la opción de descargar e imprimir la comida de nuestra preferencia en 3D.

Reuniones virtuales: nuestra vida laboral se verá transformada por el uso de hologramas que permitirán que acudamos a nuestras citas y reuniones de manera virtual, sin tener que salir de casa.

Cápsulas médicas en casa: éstas confirmarán si en realidad se está enfermo, proveerán un diagnóstico digital y nos darán medicina o harán una cirugía simple en caso de ser necesario.

Colonizar el espacio: primero la Luna, después Marte y después más allá en la galaxia.

Algunos de estos puntos anticipan más habitantes y necesidad de más espacio. Podemos preguntarnos si los autores del estudio han tomado en cuenta la posible reducción de población en muchos países en las décadas por venir. Japón aparece en primer lugar con la mayor merma en población, con 974 mil habitantes menos desde 2010. Posiblemente, los súper rascacielos, los rascatierras y las ciudades submarinas no sean indispensables ahí o en ningún otro país que se encuentre en esta situación, como Alemania, Italia, Corea del Sur o Taiwan.

Esperemos que el vertiginoso desarrollo de nuevas tecnologías no se realice a cualquier costo, y que se evalúe cuidadosamente el futuro que se quiere para la humanidad como un todo, tomando en cuenta lo más conveniente para nuestra descendencia.

 

 

Fuente: Mercatornet.

 

 

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