En el marco del comienzo del Año de la Misericordia, el Papa Francisco nos da un mensaje claro y concreto a los padres de familia.

Dentro del mensaje, citando a San Juan Pablo II, anima a los padres a perseverar en “su deber y derecho primario e irrenunciable de educar a sus hijos”.

Por eso, hoy te quiero compartir mis 5 tips para lograr tan grande misión:

1.- Observa a tus hijos para que los conozcas bien.

Si nosotros somos unos padres ausentes será difícil poder educar a nuestros hijos. Y con esto no quiero decir que debamos estar con ellos en todo momento, sino que debemos tener momentos para convivir y poder observar sus actitudes y formas de reaccionar ante los diferentes aspectos y acontecimientos que la vida les presenta.

Con unos minutos al día que podamos platicar con ellos podremos lograr este objetivo, pero que sean de calidad, es decir, con toda nuestra atención. De nada sirve que estemos con ellos todo el día si no les prestamos la atención que requieren en los diferentes momentos de la vida.

Si trabajamos, es necesario que nos organicemos para tener esos 10 minutos al día, y si por alguna razón no podemos hacerlo, debemos buscar compensar esto en nuestro día de descanso o en algún momento de la semana.

2.- Busca siempre estar atenta a sus necesidades.

Como parte de nuestra labor como padres debemos estar al pendiente de las necesidades físicas, emocionales y espirituales de nuestros hijos.

Hay muchas formas de estar al tanto de lo que necesitan nuestros hijos; una puede ser platicando con ellos. Es bueno buscar un momento para conversar con nuestros hijos; nosotros lo logramos con una junta de recapitulación antes de cenar para ver cómo les fue  en el día y cuáles son sus necesidades.

3.- Fomenta sus cualidades.

Una vez que sabemos lo que necesitan nuestros hijos y que los hemos observado, estamos listos para ayudar a fomentar y desarrollar al máximo sus capacidades. De esta forma lograremos mejores resultados.

Si buscamos que todo lo aprendan por medio de sus gustos y capacidades sobresalientes, lograremos que el aprendizaje sea grato y por lo mismo duradero.

Por ejemplo, uno de mis hijos aprendió las capitales del mundo porque venía el Mundial de futbol y quería saber más sobre las selecciones. Hasta ahora ubica perfectamente los países y sus capitales.

4.- Apuntala sus debilidades.

Como sabemos cuáles son sus capacidades predominantes, de igual forma tendremos presentes sus debilidades o áreas de oportunidad. Es así como tendremos la oportunidad de apuntalar esos puntos que les cuestan más trabajo a nuestros hijos. Y lo mejor de todo es que lo podemos hacer en el mejor entorno, que es la familia, donde no sentirán pena de equivocarse o expresar sus dudas.

Nosotros tenemos la ventaja de que todo lo que hacemos por nuestros hijos lo hacemos con y por amor.

5.- Ámalos al grado de querer educarlos lo mejor posible.

A veces sentimos que no tenemos la capacidad de educar a nuestros hijos y por eso dejamos que los eduquen otros.

A esto siempre les contesto que por algo Dios nos confió a nuestros hijos, que Él nos da la capacidad para educarlos y que, aunque podemos apoyarnos en la escuela, los principales educadores de nuestros hijos somos nosotros.

Cualquier falta de instrucción escolar se ve minimizada por la gran carga de amor que sentimos por nuestros hijos, y de ahí podemos partir para buscar lo mejor para ellos.

Recordemos que nuestros hijos están confiados a nosotros para que los eduquemos y los amemos. Y si esto implica el apoyo de otras personas, tomaremos la mejor decisión y adoptaremos las opciones de apoyo más adecuadas. Pero siempre con el principal objetivo de educarlos de la mejor manera para lograr formar peregrinos de este mundo, pero principalmente ciudadanos del Cielo.

 

FUENTE: http://yoinfluyo.com/columnas/399-silvia-del-valle-marquez/14165-5-tips-para-que-los-padres-logren-su-mision-de-educar-a-los-hijos