El más célebre violonchelista del mundo, el ruso Mstislav Rostropovich es considerado uno de los más importantes músicos del siglo XX y para quien escribieron piezas compositores tan célebres como su compatriota Sergei Prokofiev, el músico se exilió en 1974 de la Unión Soviética debido a su apoyo a la disidencia, pero regresó tras su “rehabilitación” en 1990, en plena ‘Perestroika’. En marzo de 2007, con motivo de sus 80 años, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, le impuso la Orden de la Patria, Primera Clase.

Mstislav Rostropovich comenzó sus estudios musicales a temprana edad con sus padres. Su madre era una talentosa pianista y su padre era un distinguido cellista que había estudiado con Pablo Casals. A los 16 años ingresó al Conservatorio de Moscú donde estudió composición con Prokofiev y Shostakovich.

En 1945 saltó a la fama como cellista al ganar la medalla de oro en la primera competencia para jóvenes músicos de la Unión Soviética. De ahí en adelante, a pesar de su continua batalla con las autoridades comunistas, se convirtió en una de las figuras centrales dentro de la vida musical soviética, inspirando durante 25 años a cellistas, compositores y público por igual.

Debido a los contratos internacionales de grabación y giras por el extranjero, Rostropovich logró atención en Occidente. Grabó casi toda la literatura para cello y atrajo una cantidad sin precedentes de nuevo repertorio para el instrumento gracias a un contacto personal con compositores como Benjamín Britten, quien escribió su Sinfonía con Cello, su Sonata para Cello y piano así como tres Suites para Cello Solo especialmente con Rostropovich en mente.

Otros compositores que han escrito para Rostropovich fueron Prokofiev, Shostakovich, Khachaturian, Boulez, Berio, Messiaen, Schnittke, Bernstein, Dutilleux y Lutoslawski. Entre otras obras estrenó el segundo concierto para cello de Prokofiev en 1952, los dos conciertos para cello de Shostakovich en 1959 y 1966, la Sinfonía de Britten en 1964 y el Concierto para cello de Bliss en 1970.

Libertad de expresión

La amistad siempre ha tenido un gran valor para Rostropovich, lo que se ejemplifica en una carta que escribió en 1970, a gran riesgo personal, al periódico Pravda, órgano del Partido Comunista de la Unión Soviética. En la carta, atacó la represión soviética de la libertad de expresión y su opresión de artistas, músicos y escritores, como el novelista disidente Alexander Solzhenitsin, quien acaba de recibir el Premio Nobel de Literatura y a quien Rostropovich protegía en su casa de campo.

M. Rostropovich, carta al periódico Pravda.

«¿Será posible que los tiempos que nos ha tocado vivir no nos hayan enseñado a tener una actitud más cautelosa en vez de destruir a las personas de talento?», preguntó.

«¿Que no nos hayan enseñado a no hablar en nombre de toda una nación? ¿A no obligar a la gente o expresar opiniones acerca de cosas sobre las que nunca han leído o han oído?»

«Todos los seres humanos deben tener el derecho de pensar por sí mismos y expresar su opinión sin miedo», escribió.

Conciencia clara

La carta nunca se publicó, pero le costó muy caro a Rostropovich cuando se dio a conocer en el extranjero. Mientras él y su esposa, la soprano Galina Vishnevskaya, se encontraban en París en 1978, el gobierno soviético los dejó sin ciudadanía. Sólo pudieron regresar a su patria después de la caída del comunismo, en 1991.

Rostropovich leía la carta con frecuencia, decía que le daba «fuerza». «Si alguien me pregunta qué es lo mejor que hice en mi vida, digo que el principal paso que di no aparece en mi música, sino en una página de esta carta»

«Tengo una medicina fantástica en mi vida. Leo mi carta a Pravda y se me salen las lágrimas», dijo.

«Le doy gracias a Dios por haberme permitido escribir esa carta. Si alguien me pregunta qué es lo mejor que hice en mi vida, digo que el principal paso que di no aparece en mi música, sino en una página de esta carta».

«Desde ese momento mi conciencia quedó tranquila y limpia».

Aunque había debutado como director en 1968, fue en Occidente que Rostropovich comenzó una destacada carrera que le ha llevado a conducir a las principales orquestas europeas y norteamericanas. Fue director musical de la Orquesta Sinfónica Nacional con sede en Washington y era invitado regular de la Filarmónica de Berlín, la Sinfónica de Boston, la Sinfónica de Londres y la Filarmónica de Londres. En 1990 retornó a Rusia con la Orquesta Sinfónica Nacional.

Rostropovich también acompañó como pianista a su esposa y colaboró con ella en la fundación Vishnevskaya-Rostropovich así como en causas humanitarias. Ha recibido más de 40 grados honorarios y premios de distintas naciones: la Orden Alemana al Mérito, la Medalla de Oro de la Real Sociedad Filarmónica, el Premio Lenin, el Premio Anual de la Liga de los Derechos Humanos, el Premio Imperial de la Asociación de Artes de Japón, el título de Knight Commander del Imperio Británico y en marzo de 2007, con motivo de sus 80 años, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, le impuso la Orden de la Patria, Primera Clase.

El famoso violonchelista pasó los últimos años de su vida en Moscú, viajando con frecuencia a Azerbaiyán y Occidente.

Mstislav Rostropóvich falleció el 27 de abril de 2007, en un hospital de Moscú, a la edad de 80 años.

FUENTE: http://www.hagaselamusica.com/interpretes/solistas/mstislav-rostropovich/