Sofía Niño de Rivera se dedicó al periodismo donde llegó a escribir y actuar sus propios comerciales. Al mismo tiempo que trabajaba, empezó, a manera de hobby, su carrera de actriz con una obra Clown en el Foro Shakespeare.

Finalmente dejó la publicidad para dedicarse de lleno al stand up. En pocos meses ha dado más de 30 funciones, se ha presentado en Nueva York varias veces y ha obtenido un gran éxito. Ha entrado a concursos de comedia como Ladies of laughter y ha quedado entre las finalistas. Actualmente, imparte un curso de stand up en el Bataclán.

Vivir del humor requiere una inteligencia muy especial, ser muy creativo y original. Dicen que es más difícil hacer reír que hacer llorar. No obstante, la crítica no suele dar a la comedia el mismo lugar que a los géneros más ‘serios’. ¿Te ha costado trabajo ser tomada en serio en el “show business”?

Yo creo que los comediantes tenemos legitimidad suficiente para hablar de problemas actuales, relevantes, y burlarnos de ellos. La seriedad con la que se toma nuestra opinión siempre está basada en nuestra inteligencia humorística.

¿Cuánto camino le falta recorrer al “stand up” para llegar a ser tan popular como en Estados Unidos?

Creo que todavía es un género que está encontrando su nicho. El camino que le falta a este género para ser tan popular como en EUA es bastante y eso es positivo porque quiere decir que hay mucho espacio para crecer y mejorar.

¿Qué te diferencia de los demás talentos del stand up, cómo eliges tus temas?

Al final, la comedia es la realidad a través de los ojos del comediante y cada quien tiene una visión muy distinta. Lo que me diferencia a mí es mi visión, mis traumas y el contexto en el que crecí. Escojo los temas según lo que me dé risa o me interese. Voy por la vida buscándole potencial cómico a todo, afortunadamente, vivimos en un país con mucha comedia involuntaria. La comedia te hace muy sensible y puede que ver todo con tanta crudeza te afecte por momentos.

 ¿Has pensado en diversificar los escenarios y entrar al cine o la televisión?

Ya he entrado a la televisión con un programa en Tv Azteca y actuando en una serie para Netlix: Club de Cuervos.

¿A qué has tenido que renunciar para seguir tu vocación?

Tuve que renunciar a mi vida pasada solamente. Era publicista antes de ser comediante, tenía un trabajo que requería cierto horario y ciertas responsabilidades. El día que decidí hacer comedia, renuncié, vendí mi coche para poder pagar la renta y comer en lo que veía si esto jalaba.

¿Eres igual de divertida abajo que arriba del escenario?

Depende de tu definición. ¿Estoy contando chistes o haciendo reír a la gente todo el día? No. ¿Me gusta divertirme cuando no estoy en el escenario? Sí. Pero, de hecho, la mayoría de los comediantes somos bastante introvertidos.

¿Qué tipo de público es el que más te sigue y dónde te puede ver?

Yo creo que los que más me siguen son personas de 20-35 años pero he tenido público de todo tipo. Me presento en varios lugares en el DF como el Fat Crow y diferentes lugares de la República.