Los padres piensan que el éxito de sus hijos estará garantizado por cosas como aprender el A-B-C al año de edad, inscribirlos en un sinfín de actividades extracurriculares o asegurar que tengan los últimos gadgets.

Pero de acuerdo con las investigaciones, todo empieza con algo mucho más simple: hacer que los hijos ayuden con las tareas del hogar.

Darles responsabilidades en casa no te hace un padre malvado, sino que le proporciona a tus hijos habilidades que contribuyen a una vida plena y feliz.

Estudios han encontrado que los niños que empiezan a ayudar en este tipo de tareas entre los tres y los cuatro años son más proclives en el futuro a tener familias y amistades más sólidas, alcanzar más éxito en sus carreras y ser autosuficientes. Y aunque pareciera que las tareas domésticas dejan menos tiempo para las actividades extracurriculares, lo cierto es que les ayuda a trabajar más y mejor en las demás facetas de su vida.

Realizar tareas domésticas es un probado predictor de que llegarán a desarrollar un sentido de autodominio, autosuficiencia, responsabilidad, empatía y respeto por el prójimo, y mientras más temprano comiencen, mejor. Aparte del aprendizaje de cómo cuidar el hogar, hoy se enlistan algunas habilidades que los niños desarrollan al tener tareas en el hogar:

Ética del trabajo: si deben ayudar en la casa, los niños saben que la buena vida no se les da en una bandeja de plata. Aprenden que el trabajo se require para lograr cualquier cosa en la vida y se dan cuenta de que no pueden dar lo que tienen por hecho. Si se sientan en el sofá a ver la tele mientras mamá limpia a su alrededor y les lleva comida… ¿acaso la vida real no será un shock!

Trabajo en equipo: las tareas del hogar  les dan a los niños la certeza de que pertenecen a algo más grande: ellos aportan algo al equipo – alias la familia. Y hay un gran sentimiento de realización en esto. Sin duda, incrementará su futura capacidad para trabajar en equipo, tanto en la escuela como en su profesión y en su propia familia.

Respeto y atención a los demás: las tareas del hogar no son una actividad egoísta: benefician a toda la familia. Esto motiva a los niños a pensar más allá de sí mismos y a preocuparse por los que los rodean; también a desarrollar la generosidad en vez de centrarse en sí mismos. Asimismo, los ayuda a ser más agradecidos cuando los demás hacen algo por ellos.

Responsabilidad: cuando se encarga a los niños labores específicas, éstos saben que la familia depende de ellos en algo que afecta la calidad de vida de todos. De esta forma aprenden a nivel subconsciente que sus acciones tienen un impacto en otros; y ese sentido de responsabilidad hacia los demás es lo que los convierte en buenos ciudadanos.

Orden: con una tarea que hacer, los niños aprenden a priorizar y organizar su tiempo. No tendrán una lista interminable de tareas, pero el darles algunas que encajen con su edad y capacidad los obligará a luchar contra la pereza y les enseñará a poner las obligaciones por delante del ocio.

Esos son algunos beneficios de darles a los hijos tareas en el hogar, pero seguramente a ti se te pueden ocurrir muchos más.

 

Fuente: mercatornet.com