• Asústate si algún día te vas a la cama sin sentir que amas a alguien.
  • Asústate cuando te vayas a dormir sin decirle a esa persona lo importante que es para ti.
  • Asústate cuando no le des besos a tu madre y a tu padre.
  • Asústate cuando seas incapaz de disfrutar la sensación tan extraordinaria que producen los abrazos.
  • Asústate cuando las defensas de tu cuerpo se hayan vuelto inmunes al dolor ajeno.
  • Asústate cuando seas testigo de una injusticia y no hagas absolutamente nada para remediarla.
  • Asústate cuando pases un solo día sin ayudar a alguien.

 

Asústate de verdad, porque créeme, estás muerto.