Cifras del Instituto Nacional de las Mujeres señalan que a diario en México mueren 7 mexicanas a causa de violencia. En nuestro país, los feminicidios son aún una práctica común, y desgraciadamente en el mundo los índices también son bastante altos.

En este contexto, Yoko Ono, artista de la corriente Fluxus, inaugurará en México el 2 de febrero la exposición Tierra de esperanzas en el Museo Memoria y Tolerancia. La última vez que la artista estuvo en nuestro país fue debido a la exposición Ex-it en el Museo Tamayo en 1997.

Esta muestra consiste en un conjunto de obras y actividades que se desarrollarán en la ciudad hasta el 29 de mayo. Lo especial de esta exhibición es que Ono desarrolla Arising, una pieza que habla sobre los abusos a las mujeres en nuestro país al pedir su testimonio.

También podremos ver una pieza de ajedrez, obras sonoras en el Bosque de Chapultepec y Wish Tree –una instalación que se realizará en distintas delegaciones–, además de una muestra en la Galería Abierta de las Rejas y Whisper piece, obra de cruces de madera con espejos y murales que serán ejecutados por artistas urbanos en colaboración con Ono.

Yoko Ono forma parte de un grupo de artistas que impulsaron el feminismo en el arte. Aunque para muchos este tema podría ser un cliché, Ono forma parte de una generación que utilizó herramientas como el performance, el happening y demás para hablar de la mujer y su relación con el mundo.

¿Por qué esta generación decidió utilizar estos medios para expresar el feminismo? Porque la década de los 60 y 70 fue una época en la que no sólo se abogó por la equidad de género y el rol de las mujeres artistas en el medio.

Para estas artistas, el performance era una manera de utilizar el cuerpo femenino –objeto de deseo social– como una forma de manifestar una relación a veces violenta con la feminidad, tal es el caso de la pieza Cutting Piece de Yoko Ono.

FUENTE: http://www.fahrenheitmagazine.com/fotogaleria/yoko-ono-feminismo-y-arte/