El respeto al descanso del bebé y de la madre son imprescindibles.

La llegada de un bebé a la familia es una auténtica fiesta que llena de felicidad a todos sus miembros. Abuelos, tíos, primos, amigos… todos están deseando conocer al recién llegado y colmarlo de atenciones. Sin embargo, durante los primeros días es importante tener en cuenta una serie de cuestiones para que las visitas no resulten un incordio.

Lo principal es tener en cuenta que tras el parto, tanto la madre como el bebé se encuentran agotados. El nacimiento de un bebé requiere de un esfuerzo físico muy relevante y duradero en el tiempo tanto de la madre como del bebé por lo que lo primero que tienen que hacer ambos es descansar, para lo que necesitan un entorno tranquilo. Sin embargo, también es comprensible el deseo de los allegados de compartir este momento tan importante y emotivo para todos.

1. Espera: Una vez recibida la gran noticia del nacimiento tendréis muchas ganas de salir corriendo a conocer al bebé y a felicitar a la familia. Sin embargo, lo mejor es dejar que transcurran las primeras 24 horas para que todos puedan descansar.

2. Avisa: Llama al acompañante de la mamá para avisar de que queréis ir de visita y así aseguraos de que no habrá otros familiares o amigos. Esa persona os podrá decir cuándo es el mejor momento para ir.

3. Organización y límites: Antes del parto los padres pueden hablar con las personas más allegadas para indicarles cuáles son sus deseos respecto a las visitas. Además, si a pesar de avisar os encontráis con más visitas o durante la vuestra llegan otras personas, lo ideal es ir dejando paso para que no se acumulen. Esto vale tanto para el hospital, donde existen normas para las visitas como para la casa, donde en ocasiones, los padres se sienten desbordados al tener que atender a las visitas y al recién nacido después de pocas horas de sueño.

4.- Visitas cortas: Lo mejor es que las visitas duren en torno a 30 minutos. Tiempo suficiente para felicitar a los papás y para conocer al recién nacido, hacerle fotos y charlar un rato sobre cómo ha ido todo. Pasados los primeros días habrá tiempo para compartir una merienda o para pasar un buen rato acompañando a la familia.

5. Lactancia: Iniciar y consolidar la lactancia es una labor, si bien natural, compleja en la que inciden numerosos factores. Así, si la madre tiene que amamantar al bebé en el hospital, lo mejor es abandonar la habitación para que ella se sienta cómoda y para propiciar el entorno más tranquilo posible. En casa, ofreced también intimidad a la madre y ved con naturalidad que la madre se retire a su habitación para la lactancia. Tened en cuenta que los primeros días el bebé puede mamar más de una docena de veces en sólo 24 horas.

6. Mensaje mejor que llamada: Si habéis decidido esperar para esa primera visita pero aun así queréis poneos en contacto con la madre, lo ideal es enviar un mensaje de felicitación ya que lo podrán contestar cuando se sientan con fuerza, descansados y tengan tiempo, sin necesidad de la atención inmediata que requieren las llamadas.

7.- Consejos vendo: Tanto si la mamá es primeriza como si ya tiene más hijos, no se debe llegar contando todo lo que se sabe sobre la maternidad y los primeros días tras el parto. Abrumar a la madre con consejos puede estresarla en lugar de ayudarla. En todo caso, se le puede ofrecer colaboración poniéndose a su disposición si lo necesita. Dejarle claro que estás ahí para cuando lo necesite le resultará reconfortante y acudirá cuando le haga falta.

8. Coger en brazos: Los recién nacidos son muy sensibles a los estímulos, por eso es mejor evitar los besos o cogerlos en brazos durante los primeros días de vida. En cualquier caso, siempre hay que preguntar a los padres antes de coger a los bebés y lavarse siempre las manos. También se recomienda no utilizar perfumes o maquillaje para no manchar al bebé ni incomodarlo con los aromas.

9. Volver a ir: Los primeros días basta con una visita, ten en cuenta que muchas personas querrán conocer al recién nacido. Si a pesar de todo no te puedes resistir, lo recomendable es no superar las dos visitas.

10. Respetar el descanso y las rutinas diarias: Si ya has llamado los padres te habrán indicado cuándo es el mejor momento para visitar, pero es importante respetar las horas de la comida, de la cena y el descanso de la familia. Ten en cuenta que a partir de las ocho de la tarde suele llegar el momento del baño del bebé, de la toma y posiblemente de la cena de los padres, así que procura no ir a partir de esa hora y si estás allí, recuerda que habrá llegado la hora de marcharte.

 

FUENTE: http://www.mujerhoy.com/ser-madre/bebes/decalogo-para-visita-ideal-863595032015.html