Nu Couché –Desnudo Acostado– es considerada una de las obras más importantes del italiano Amedeo Modigliani, famoso por pintar retratos de mujeres con cuellos y rostros alargados. Hace unos días, el mundo del arte se sorprendió al saber que este cuadro fue vendida en una subasta de Christie’s por la cifra récord: 170,4 millones de dólares, lo que la convirtió en el segundo cuadro más caro del mundo.

La histórica subasta

La casa de subastas describió esta pieza como una: “fusión perfecta del idealismo clásico junto con una sensualidad realista y un estilo vanguardista”. Para Christie’s, su verdadero valor radica en que retrata la cruda realidad de la vida bohemia en París.

Nu couché fue vendida bajo el sonoro aplauso de una sala llena después de una emocionante puja entre 7 compradores. El ahora dueño de la pintura es nada menos que el postor chino Liu Yiqian, famoso coleccionista de arte junto con su mujer Wang Wei.

La pintura, realizada entre 1917 y 1918, se colocó así detrás de Las mujeres de Argel del español Pablo Picasso.La pintura de Modigliani más cara subastada hasta ahora era Nu assis sur un divan –Desnudo sentado en un diván–, adjudicada en 68,9 millones de dólares en noviembre de 2010.

¿Por qué este cuadro tiene tanta importancia?

Cada vez que se vende un cuadro, el valor de un artista aumenta o disminuye dependiendo la cantidad de dinero que se paga por él. En el caso de Modigliani, su trabajo pasó de un valor mínimo a ser uno de los más cotizados del arte, ¿porqué? Esto se debe a la carga histórica de Modigliani –vivió las vanguardias–, su estilo característico –su propuesta plástica– y, por supuesto, el fetiche que existe alrededor de su historia –el caso se repite con Dalí, Kahlo y van Gogh, quienes también son famosos por su personalidad–.

Análisis

El cuadro muestra una mujer echada sobre un sofá rojo y un cojín azul, los colores son vivos y recuerdan los de Matisse. La mujer está hecha a partir de unir la figura humana con formas casi geométricas; su color y volumen son planos, lo cual forma parte del estilo de Modigliani. El delineado del contorno lleva un color oscuro, así como los ojos de la modelo. La expresión de ésta es abierta y sonriente, sumamente erótica y sensual.

Esta pieza forma parte de una serie de desnudos creados por el pintor que, para entonces, residía en París. Tal colección fue un encargo del marchante polaco Léopold Zborowski, y este cuadro en particular se pintó en 1917. Se presume que la modelo del cuadro es el gran amor del pintor, Jeanne Hebuterne, una joven pintora francesa con la cual tuvo una hija.

La pieza es prueba de la época feliz que vivieron Hebuterne y Modigliani, es decir, antes de sus problemas con las drogas, su trágica muerte y, sobre todo, un tiempo en donde la guerra opacó la esperanza de muchos

El lienzo generó escándalo al ser exhibido en la galería parisina Berthe Weill, por lo que la policía tuvo que retirarlo. No obstante, hoy regresa a nosotros para decirnos que el gran amor de Modigliani era realmente la sensualidad. La modelo a pesar de los años, nos sonríe e invita a contemplarla como una mujer plena que redime la sensualidad como una expresión más de la belleza humana y el arte.

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