Berenice Gómez Martínez, estudiante de la Unidad Académica de Física de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), en coordinación con el doctor en Astrofísica Lester Fox Machado, adscrito al Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estudia las estrellas jóvenes para contribuir en una base de datos a cargo de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés).

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Berenice Gómez detalló su proyecto de investigación que permitirá obtener información acerca del origen del universo.

El objetivo general del proyecto —que inició en el verano de 2014— consiste en contribuir con información para una base de datos de la NASA y, de esa manera, poder generar y enviar un catálogo de estrellas binarias, en donde estas serán clasificadas para notificar si están en contacto, en semicontacto o sin contacto. “El plan es advertir a la NASA sobre las propiedades de las estrellas binarias que ha estado observando el satélite Kepler, para poder ponerlas al servicio de la comunidad astronómica, ya que estos catálogos son públicos”, describió.

El estudio está basado en el Catálogo de Entrada Kepler (KIC, por sus siglas en inglés). Kepler es un satélite de la NASA que fue lanzado al espacio el 6 de marzo de 2009. Está dedicado a la búsqueda de planetas extrasolares. Del KIC fueron seleccionadas seis estrellas binarias para realizar el estudio, en la actualidad se está analizando la estrella KIC 5685072, la de mayor tamaño dentro de la constelación de Lyra.

Estrellas binarias y rojas

Las estrellas binarias son aquellas que conforman un sistema estelar compuesto de dos estrellas que orbitan mutuamente alrededor de un centro de masas común. Una manera de clasificación es por medio de la separación entre estrellas comparando el tamaño de cada una de ellas. La otra es por detección, de ahí derivan tres clases: las separadas, las semiseparadas y las que se encuentran en contacto.

Al respecto, Berenice Gómez señaló: «Las estrellas binarias nos arrojan información sobre el origen del universo, mientras que las rojas nos indican sobre cómo va desapareciendo con el paso de los años. Estamos trabajando en este proyecto para que pronto pueda ser publicado».

Para el análisis de datos y resultados se han utilizado dos programas: Period04 y Phoebe. Por medio de Period04 se realiza un ajuste de funciones senos a la curva de luz para obtener el periodo de la estrella; mientras que Phoebe notifica parámetros secundarios para determinar qué tipo de estrella es la analizada.

Hasta ahora, los resultados de la averiguación han arrojado que la estrella KIC 5685072 está en fase de inicio de contacto, clasificándola entre las semiseparadas. Otra de las conclusiones es que es una estrella binaria del tipo W Uma. Con la ecuación de contacto se encontró que el porcentaje de transferencia entre las componentes es mínimo, correspondiente a 0.9 por ciento, lo cual indica que las componentes del sistema apenas están entrando en contacto.

«Con el paso de los años, esta estrella iniciará un contacto total, lo cual arrojará información sobre traspaso de masa y energía. Es por ello que se estudia a una de las binarias, ya que con los resultados se pueden sacar los parámetros que rigen la segunda estrella», concluyó.