Más clara y contundente no pudo ser la respuesta de la modelo británica Charli Howard, cuando su agencia, la prestigiada Wilhelmina London le pidió que perdiera más peso para seguir trabajando en el negocio.

Su mensaje en Facebook la ha hecho famosa: “Me niego a sentirme avergonzada y decepcionada por no alcanzar sus ridículos e inalcanzables estándares de belleza». En un acto de razonable rebeldía, sentenció: “No voy a permitirles que me dicten lo que está mal con mi aspecto y qué necesito cambiar para estar ‘guapa’ (como perder una ¡*…?#! pulgada de mis caderas), con la esperanza de que eso les obligue a encontrarme un trabajo».

Howard desafió los absurdos cánones de belleza que imperan en el mundo plástico que vivimos al afirmar: «Por si no se han dado cuenta, soy una mujer. Soy humana. No puedo cortar los huesos de mi cadera de manera milagrosa sólo para encajar en una muestra de ropa o para cumplir con los estándares de la agencia».

Charli ha recibido un apoyo masivo en Internet, hasta el punto de que ha tenido que dar las gracias en su perfil de Facebook. “He luchado contra la naturaleza durante mucho tiempo porque mi cuerpo les parecía demasiado curvilíneo, pero he comenzado a amar mis formas”, confesó la modelo.

Tras reconocer que adora el modelaje, advirtió que seguirá haciéndolo, pero sólo en sus propios términos: “Mi salud mental y física es más importante que un número en la báscula.

Si una agencia quiere representarme por lo que soy, por mi cuerpo y por la mujer en la que me he convertido, que me llame”.